Una de cada cinco mujeres embarazadas padece de alergias [1]. Una de cada cien desarrolla asma u otras complicaciones potencialmente mortales [2]. Por lo tanto, es mejor no ignorar las alergias. Habla con tu médico sobre tus alergias para evitar desarrollar complicaciones.
¿Qué se puede utilizar para tratar las alergias durante el embarazo?
La mejor cura para la alergia es evitar exponerse al alérgeno. Sácale la vuelta a animales o productos que te provoquen una reacción alérgica. Trata de que no se acumule el polvo en tu casa. Y si es posible, haz un viaje de “babymoon” a una región diferente en el momento más fuerte de la temporada en que las plantas alergénicas florezcan [1].
Pero, ¿y si no puedo evitar mis alérgenos? ¿Qué medicamentos puedo tomar?
Los antihistamínicos de primera generación (clorfeniramina) se consideran los más seguros, a pesar de que causan somnolencia. Se han realizado estudios a largo plazo que han demostrado que estos no tienen un impacto significativo en el bebé [2]. En casos de dermatitis alérgica, el efecto somnoliento se experimenta como una ventaja adicional, ya que como la picazón intensa puede provocar trastornos del sueño, el medicamento alivia ambos problemas a la vez [1].
Los medicamentos de segunda generación (cetirizina y loratadina) no causan somnolencia y también se consideran seguros. Pero los medicamentos vasoconstrictores y descongestionantes pueden lastimar al bebé, especialmente durante el primer trimestre [3].
¿Se pueden tomar antihistamínicos en cualquier momento?
El tercer trimestre se considera el momento más riesgoso para tomar antihistamínicos. Los recién nacidos pueden presentar síntomas de abstinencia como diarrea, falta de apetito y temblores. Estos síntomas pueden manifestarse hasta por cuatro semanas en los recién nacidos [1].
¿Cómo identifico un alérgeno? ¿Puedo hacerme pruebas cutáneas?
Para identificar un alérgeno, se toma un historial completo (cuándo, dónde y bajo qué circunstancias ocurren las reacciones alérgicas). En ciertos casos, un análisis de sangre para detectar inmunoglobulinas IgE específicas para alérgenos de un grupo determinado puede ayudar. Las pruebas cutáneas deberán posponerse hasta que nazca el bebé [1].
Comencé con inmunoterapia antes del embarazo. ¿Debo suspenderla?
La inmunoterapia con alérgenos específicos es el método de protección más confiable contra un alérgeno específico. Durante este tratamiento, se introduce el alérgeno al organismo en microdosis para obligar al sistema inmunológico a acostumbrarse a él y no reaccionar de forma demasiado violenta.
Este tratamiento suele durar varios meses. No se puede iniciar durante el embarazo, pero si ya iniciaste un curso lo puedes continuar. Estudios recientes muestran que la inmunoterapia con alérgenos no solo mejora el curso de la enfermedad en mujeres embarazadas, sino que también puede prevenir la sensibilización alérgica en un niño [1].
A veces es necesario reducir la dosis del alérgeno administrado y aumentar la frecuencia de administración. Es necesario hablar sobre las características de tu caso específico con tu alergólogo [3]. Pero si comenzaste la terapia recientemente y las dosis del fármaco aún son mínimas, sería más prudente interrumpir la terapia y reanudarla después de que nazca el bebé [1].






