La idea de convertirse en padres puede provocar algo de miedo. Puedes sentir temor al pensar en las dificultades cotidianas, a los cambios en el estilo de vida, al cansancio o a los conflictos. Pero las cosas pueden ser mucho menos abrumadoras si te preparas para ellas.
Compartan sus preocupaciones
Puedes empezar por hablar con tu pareja sobre las cosas que te preocupan, las que sueñas y sobre cómo imaginas la vida en común después de tener al bebé. Después, pídele a tu pareja que haga lo mismo.
Este ejercicio puede ayudarles a conectar mejor y debilitar los pensamientos obsesivos. Además, una conversación franca fortalecerá la confianza entre ustedes y los acercará más. También es posible que no estén de acuerdo en algunas cosas, y eso está bien porque tendrás tiempo para resolverlas antes de que nazca el bebé.
Intenten definir los desafíos que enfrentarán
Cuando sientas un poco de miedo por los cambios que se aproximan, definirlos de forma explícita te puede ayudar. Puedes sentir ansiedad al pensar en que no vas a poder dormir, calmar al bebé cuando llore o en que no tendrás nada de tiempo para ti misma. Haz una lista de cosas específicas que te provoquen miedo; descubrirás que es más fácil vencer miedos claramente definidos que afrontar una ansiedad abstracta.
Habla de lo que te molesta
Programa una hora a la semana para hablar con tu pareja sobre las cosas que te molestan. Haz una lista de temas e intercambien opiniones sobre ellos. Creen un espacio seguro para quejarse, apoyarse uno al otro, enojarse, desahogarse y buscar soluciones a situaciones desafiantes. Mantengan la costumbre de tener conversaciones conscientes una vez que llegue su bebé.
Asignen responsabilidades con anticipación
No saber qué esperar puede resultar muy estresante [1]. Para gestionar mejor sus nuevos roles, hagan una lista de las responsabilidades que les esperan después de que nazca el bebé. Incluyan todo; desde cambiar pañales y lavar, hasta elegir la carriola y archivar los documentos del bebé. Revisen cada elemento de la lista y asignen responsabilidades, así tendrán la tranquilidad de que todo estará atendido.
Acepta que no todo saldrá como lo planeaste
Es imposible preverlo todo. Tendrán que aprender muchas cosas en el camino. Pero lo más seguro es que ya tengan experiencia resolviendo situaciones difíciles y podrán manejar perfectamente las presiones de la paternidad temprana.






