Algunos de tus parientes o conocidos mayores pueden sugerirte que coloques al bebé en cojines para ayudarlo a sentarse. Aquí te respondemos si obligar al bebé a sentarse tiene algún beneficio.
La mayoría de los bebés empiezan a sentarse entre los seis y los nueve meses de edad [1]. Lo único que los padres tienen que hacer es crear las condiciones necesarias para desarrollar esta habilidad.
Permite que tu hijo tenga libertad de movimiento. Sentarse es una gran habilidad que está compuesta por muchas otras [2]. Primero, el bebé levanta la cabeza, luego los brazos y las piernas. ¡Los músculos se fortalecen y finalmente puede sentarse! Tú puedes colocar objetos alrededor del bebé para que se apoye o jalar sus brazos para levantarlo hasta que quede sentado, pero nada de esto es necesario. Este es un viaje que tu bebé emprenderá por su cuenta y poco a poco hasta dominar esas pequeñas habilidades que le permitirán conquistar una más grande.
No precipites las cosas. Al principio, el bebé se sentará usando sus manos como apoyo, como si fuera una pequeña rana. Puedes ayudarle colocando suavemente tu mano en la parte baja de su espalda mientras busca el equilibrio [3]. También puedes mostrarle un juguete para que permanezca en esta nueva posición por más tiempo. A los nueve meses, dos tercios de los bebés sanos se pueden sentar sin apoyo alguno, mientras que el resto domina la habilidad un poco más tarde [4].
Tener a tu bebé sentado entre cojines puede ser perjudicial. En primer lugar, los dispositivos de contención pueden limitar la movilidad e inhibir el desarrollo [5]. En segundo lugar, los cojines o almohadas pueden representar un riesgo de asfixia si el bebé se queda dormido entre ellos [6].







