Un resfriado común puede ser cualquier cosa menos común cuando se trata de tu bebé. Y cuando tiene dos, cuidarlos puede ser todo un reto. Aquí te damos algunos consejos, en caso de que los necesites.
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Decide si vas a aislar al segundo niño. No hay garantías de que esto funcione, ya que el virus del resfriado podría haberse transmitido antes de que uno de los bebés presentara síntomas [1]. Sin embargo, algunos padres deciden enviar a uno de los bebés con papá a otra habitación como medida preventiva.
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Si ambos niños tienen que permanecer en el mismo espacio, evita darle al bebé sano juguetes, biberones o mantas que utilice su hermano enfermo. El virus se propaga a través de las superficies y del contacto cercano. El pico de contagio se produce entre el segundo y el cuarto día [1].
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Ten en cuenta que no existe una forma infalible para prevenir la propagación de un resfriado [2]. Es mejor prepararse en caso de que el segundo bebé se enferme también.
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No trate de sincronizar el sueño de los gemelos cuando uno de ellos está enfermo. Por lo general, los padres intentan acostarlos y levantarlos a la misma hora, pero el bebé enfermo necesita un poco más de atención y descanso.
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Si cuentas con un ayudante, intenta colocar a los bebés en camas o habitaciones separadas por la noche. De esa manera puedes amamantar y consolar al más inquieto sin despertar al otro.
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Cambia al modo de supervivencia. Tranquilizar a los bebés, cambiar pañales, alimentarlos y alimentarte tu misma, seguir las indicaciones del médico y dormir en cualquier oportunidad que tengas, deben ser tus únicas preocupaciones para los próximos días. ¡Probablemente todo pasará más pronto que tarde!







