Saliendo juntos del período posparto.
Dormir en otra habitación durante al menos parte de la noche
Tener a tu pareja cerca para que te apoye cuando el bebé se despierta en la noche es maravilloso, pero si ambos se despiertan cada vez que el bebé llora, ninguno de los dos descansará bien. Dormir toda la noche no es realista en este momento, pero que cada uno logre al menos cuatro horas de sueño ininterrumpido puede hacer toda la diferencia. Un solo período largo de sueño restaura tu energía mejor que lo que puede terminar siendo una serie de siestas cortas a lo largo de la noche [1]. La solución puede ser cuidar al bebé por turnos. Por ejemplo, tú puedes cuidar al bebé durante la primera parte de la noche mientras tu pareja duerme en una otra habitación y luego cambiarse durante la segunda parte de la noche. Si estás amamantando, no olvides extraerte leche.
Hablar las cosas
Una conversación cálida y de confianza es una de las mejores maneras de aliviar el estrés. Pregúntale a tu pareja sobre sus sentimientos y preocupaciones. No critiques nada de lo que te comparta, solo escucha. Tu pareja probablemente apreciará la oportunidad de desahogarse un poco [2].
Fomentar los descansos
Las investigaciones muestran que las emociones positivas pueden ayudarnos a controlar el estrés [3]. Incluso unos cuantos minutos al día para uno mismo pueden prevenir el agotamiento. Así que ponte de acuerdo con tu pareja para mantener algunos de sus respectivos pasatiempos y reúnanse con amigos de vez en cuando. Tomarse un descanso del trabajo también es una buena idea (si es factible). Una caminata corta en medio de la jornada laboral no eliminará mágicamente el cansancio, pero puede ayudarte a restablecer algo de equilibrio.
Agradezcan más a menudo
Deja que el agradecimiento y las palabras de aliento se conviertan en tu arma secreta contra el estrés. ¡Es probable que tu pareja te corresponda y ambos estarán sumando pequeños momentos agradables a su día!







