Tu vientre puede ser algo incómodo
Lo más probable es que ya te encuentras acostumbrada al crecimiento de tu barriga, pero, a veces, puede resultar incómodo. Muchas mujeres embarazadas experimentan hinchazón, gases, estreñimiento, ardor de estómago y eructos porque el estómago está comprimido por el peso del bebé. La progesterona, una hormona del embarazo que relaja los músculos del útero y los órganos digestivos, también es culpable.
Una dieta adecuada puede ayudar a minimizar estos síntomas:
Come con más frecuencia (hasta seis veces al día), pero en porciones pequeñas.
Bebe más agua.
Evita los alimentos grasosos y picantes.
Consume más frutas, verduras y alimentos con alto contenido de fibra, como el pan elaborado con harina integral.
Un paseo después de comer también puede ayudar [1, 2]. Y no olvides mantener la espalda recta mientras comes para aliviar la tensión en tu estómago.
Por otro lado, en este momento las mujeres embarazadas a menudo sufren de dolor de espalda. La tensión en la espalda aumenta debido al incremento de peso en el abdomen y al cambio en su centro de gravedad. Asimismo, las hormonas pueden causar una disminución en el tono muscular, lo que puede contribuir al dolor de espalda [3].
Puedes aliviar este dolor usando zapatos ortopédicos de tacón bajo y haciendo ejercicios para la postura. Cuando duermas, no te acuestes boca arriba; pues la mejor posición es de costado con las piernas dobladas. También puedes colocar una almohada entre las rodillas para aumentar tu comodidad [4].
De igual manera, en esta etapa del embarazo muchas mujeres roncan cuando duermen. Esto es normal porque las mujeres embarazadas a menudo tienen inflamación de la mucosa nasal, el tejido dentro de la nariz y un estrechamiento de los conductos nasales. Mantén la calma y cómprale a tu pareja unos tapones para los oídos [1].
Si estás esperando gemelos
La comezón en la piel puede ser un problema, causado por una sequedad excesiva de la misma. Para proporcionar a dos bebés todo lo que necesitan, tu sistema circulatorio está manejando una carga mayor y se ve obligado a tomar agua prestada de todas las fuentes disponibles. Intenta beber más agua, a veces es suficiente para que te sientas mejor.
Flujo vaginal
La descarga de un color lechoso claro y consistencia uniforme, sin un olor acre; se considera normal. Si notas una secreción de color amarillo verdoso, cuajada o con sangre, consulta a tu médico [5].





