¿Puedo tomar el sol?
Los médicos suelen aconsejar a las mujeres embarazadas que eviten tomar el sol en exceso. Mientras tomas el sol, te expones a los rayos UV activos, explican los expertos del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) [1]. Asimismo, las camas de bronceado durante el embarazo son especialmente peligrosas, debido a que algunos modelos emiten más radiación UV que el sol del mediodía en el Mediterráneo. Lo mejor es no arriesgarse.
¿Por qué la luz ultravioleta es peligrosa para las mujeres embarazadas?
Existe evidencia de que la luz ultravioleta descompone el ácido fólico, el nutriente más importante para las mujeres embarazadas. La falta de ácido fólico puede conducir al desarrollo de patologías cerebrales, así como de la médula espinal del bebé [2]. Además, tomar el sol puede provocar un golpe de calor y deshidratación de la madre y del feto, pero también aumenta el riesgo de desarrollar melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso [1].






