La ovulación es la liberación de un óvulo maduro desde un ovario hacia las trompas de Falopio, que puede entonces ser fertilizado dentro de doce a veinticuatro horas [1]. Conocer cuándo estás ovulando es esencial cuando intentas concebir. Aquí te compartimos algunos datos útiles sobre la ovulación y cómo puedes darle seguimiento.
Tu ventana de fertilidad
El hecho de que el óvulo tenga más probabilidades de ser fertilizado dentro de 12 a 24 horas posteriores a su liberación no significa que ese sea el único momento en el que las relaciones sexuales pueden resultar en un embarazo. El espermatozoide “vive” más que el óvulo y puede mantenerse viable por un tiempo dentro de tu tracto reporductivo, por lo que puedes salir embarazada incluso si tienes relaciones de tres a cinco días antes de ovular. Por el contrario, es poco probable que concibas si tienes relaciones después de ovular.
Seguimiento de tu ovulación con pruebas y kits
La foliculometría (una ultrasonido de los ovarios) se puede realizar varios días seguidos para determinar la ovulación, pero es un método complicado y a menudo costoso que los médicos tienden a reservar para pacientes con problemas de fertilidad o que se someten a procedimientos como FIV o inseminación artificial. Las mujeres con ciclos menstruales relativamente predecibles pueden utilizar kits de ovulación caseros, que analizan la hormona luteinizante (LH) en la orina o los cambios de estrógeno en la saliva [1]. Pero se debe considerar que un resultado positivo no indica que se esté ovulando en ese preciso momento, ya que puede ocurrir hasta dos días después del pico de LH. Además, en siete de cada cien ciclos, las pruebas de ovulación arrojan un resultado falso positivo [2].
Seguimiento de tu ovulación de forma natural
Hay varias formas de realizar un seguimiento de la ovulación. La combinación de los siguientes métodos te brinda las mejores posibilidades de rastrearlo de forma natural.
Método del calendario: este método se basa en el supuesto de que la ovulación ocurre en la mitad de tu ciclo menstrual (el día 14 de un ciclo de 28 días). La concepción es más probable durante los cinco días anteriores a la ovulación, más un día adicional después, cuando el óvulo permanece viable dentro de las trompas de Falopio. Eso significa que puedes concebir desde el día nueve hasta el día quince de tu ciclo. Este método no funciona bien para mujeres con ciclos de menos de 25 o más de 32 días [2]. Las aplicaciones de seguimiento del ciclo han mejorado el método de calendario al considerar parámetros individuales y proporcionar una predicción más precisa. Sin embargo, la ovulación no siempre llega a tiempo. Las aplicaciones tienden a determinar el día en que se libera un óvulo con una precisión no superior al 21% [2].
Monitoreo de la temperatura corporal basal: cuando ovulas, tu temperatura corporal aumenta ligeramente. Este método requiere que tomes y registres tu temperatura corporal para detectar dicho aumento. Puedes hacerlo usando un termómetro oral o rectal a la misma hora y en las mismas condiciones todos los días. Algo a tener en cuenta es que cuando notes un aumento en tu temperatura, puede que ya sea demasiado tarde para concebir. Tus mayores probabilidades de concebir serán dos o tres días antes de que suba tu temperatura [3].
Moco cervical: tres o cuatro días antes de la ovulación, la hormona estradiol suaviza el cuello uterino y aumenta la secreción de moco. Este moco es claro, húmedo, se asemeja a la clara de huevo e indica que estás dentro de tu ventana fértil [2]. El moco seguirá apareciendo durante la ovulación, pero pronto se volverá más espeso y turbio, o prácticamente desaparecerá. El seguimiento de la ovulación mediante el control del moco cervical debe realizarse con la misma disciplina de registro que los métodos del calendario y de la temperatura corporal basal.





