Elegir el nombre para su bebé suele ser uno de los pasatiempos preferidos de las parejas embarazadas. Pero, en ocasiones, es difícil encontrar un denominador común.
Un nombre que te parezca lindo puede provocar una expresión escéptica en tu pareja. Y todas las elecciones de tu pareja te parecen demasiado comunes o, por el contrario, demasiado extrañas para ti.
Las disputas sobre el nombre de tu bebé pueden ser algo molestas; pero no te preocupes: muchas parejas tardan bastante en encontrar un nombre que les agrade a los dos.
¿Por qué es tan difícil?
Los nombres poseen un gran simbolismo. Por ejemplo, pueden evocar recuerdos de la infancia y la adolescencia, tal vez algún nombre te gusta mucho porque así se llamaba tu mejor amiga o tu querida abuela. Asimismo, otros nombres te hacen sentir incómodo: no quieres que llamen a tu retoño con el mismo nombre que el niño que aterrorizó durante toda tu primaria. Y es posible que tu pareja no esté encantado con el “hermoso” nombre que elegiste, debido a que tal nombre era el de la chica con la que salió en su primer año de universidad que le rompió el corazón.
Para algunas personas, es importante que el nombre de su bebé esté vinculado a sus raíces familiares. Por ejemplo, algunas familias siempre nombran a su primogénito como su abuelo paterno. Cuando uno de los dos insiste en el nombre tradicional y el otro está en contra, se producen muchas discusiones [1].
También llegamos a pensar que un nombre puede predeterminar el destino de un bebé, por lo que cuesta mucho encontrar el ideal. Al elegir un nombre, parece que estás escribiendo la primera página de la historia de su vida. Toda la vida futura del bebé parpadea en tu cabeza: competencias deportivas, universidad, carrera.
Pero, en realidad, esta versión de tu bebé es ficticia y sólo existe en tus sueños. Tu bebé real, a quien aún no has conocido, será una persona independiente, así que el nombre que elijas no predeterminará su futuro. Más bien, el bebé llegará a “poseer” el nombre que le des con su propia personalidad [1]
Mi pareja y yo peleamos todo el tiempo por los nombres: ¿Cómo lograremos estar de acuerdo?
¡Lo más importante que deben hacer es hablar entre ustedes! Explica por qué te gusta un nombre y no el otro. Pregunta por qué tu pareja insiste en sus opciones. Tu pareja, que no lleva al bebé en su propio cuerpo, puede sentirse excluida y, al elegir el nombre, es posible que busque esa sensación de estar conectados; de esta manera, nombrar al bebé sería considerado como una oportunidad para participar plenamente en el proceso. Respeta la posición de tu pareja y evita criticar con dureza sus sugerencias.
Si no hay una opción ideal, acepta que ambos tendrán que sentirse bien. Encuentra una alternativa que funcione para ambos. Puede ser útil hacer listas de nombres con los que te sientas cómoda y encontrar afinidades.
Si aún no hay solución, retrasa la elección. La iluminación puede llegar de manera repentina porque el cerebro trabaja mejor para las tareas creativas cuando está relajado [1].
¿Qué pasa si a los familiares no les agrada el nombre que elegimos?
Esto sucede sobre todo en las familias en las que esperan que elijas un apellido. Es posible que sus padres o suegros quieran que su nieto lleve el nombre de un antepasado. Sin embargo, cualquiera que sea el motivo de la disputa con el nombre que elegiste, debes comprender que sus críticas están relacionadas con sus propias experiencias y no tienen nada que ver contigo.
No tienes que estar de acuerdo con los argumentos de tus familiares, escúchales y diles: "Gracias por el consejo", sin hacer ninguna promesa. Al final, tú y tu pareja tienen la última palabra. Explica que existen muchas formas de rendir homenaje a los antepasados además del nombre de tu hijo.
Si tienes la sensación de que tu familia puede molestarte con sus opiniones sobre el nombre de tu bebé, no les cuentes tu decisión hasta que nazca. Será mucho más difícil para ellos discutir cuando tengan a un lindo recién nacido entre sus brazos [1].






