Ya puedes escuchar los latidos del corazón de tu bebé
Si te realizas un ultrasonido/ecografía en la sexta semana: ¡escucharás los latidos del corazón de tu bebé [1]! Casi formado, durante la semana 6, ya se encuentra bombeando entre 130 y 150 latidos por minuto.
Durante este período del desarrollo fetal, se forman los órganos y los sistemas vitales de tu bebé.
Surgen manchas oscuras en la parte superior de la cara, las cuales pronto se convertirán en ojos; pero por ahora, son los inicios de la retina y de los nervios ópticos los que aparecen aquí. Los hoyuelos, a los lados de la cabeza, se convertirán en orejas [2].
Se forman la médula espinal, la columna vertebral, los músculos y la piel. Los brazos comienzan a formarse, y se desarrollan antes que las piernas.
El sistema nervioso central forma conexiones con los músculos, lo que permite que el bebé comience a moverse. Sus movimientos son tan sutiles que, incluso la madre más atenta, no podría percibirlos.
El cerebro del bebé también se está desarrollando de manera muy activa, y la cabeza aumenta rápidamente de tamaño, alcanzando los 8mm de diámetro. Se forman cinco pliegues en el tubo neural: las estructuras cerebrales correspondientes a las cinco partes del cerebro [1].
El tracto gastrointestinal también se está desarrollando, incluida la faringe, el esófago y el estómago. También el hígado y el páncreas se desarrollan, mientras que la sección media del intestino se extiende hacia el cordón umbilical. Desde la parte inferior del tubo intestinal, el recto y el seno urogenital se formarán y se desarrollarán en la próstata y la vejiga [3].
En esta etapa la tráquea comienza a formarse, la cual se trata de la primera parte del sistema respiratorio [1].
A los costados de los riñones, las glándulas genitales comienzan a desarrollarse [1].
La placenta también está ocupada en su desarrollo. Al final de la semana, tendrá un grosor de aproximadamente 11 mm y su suministro de sangre aumentará [1].
Lo que se puede ver en la ecografía/ultrasonido
Esta foto captura el desarrollo de unos gemelos. Los óvulos fetales ocupan casi la mitad del útero, se ve como un borde de luz, rodeado por una gruesa capa del endometrio.
El tabique amniótico que separa los óvulos fetales es claramente visible, lo que sugiere que los gemelos son heterogéneos (o paternos) y cada uno se desarrollará por separado.
Los embriones en sí no son visibles en la imagen, pero se pueden ver sus sacos fetales (cada uno tiene el suyo). Gracias a estos sacos, cada bebé recibe proteínas, minerales y aminoácidos. En la foto están marcados con las letras A y B.
En este punto del embarazo, el diagnóstico de "gemelos" aún no puede considerarse definitivo, ya que existe un fenómeno misterioso (pero no raro) conocido como el síndrome del gemelo perdido. Al comienzo del embarazo, una mujer puede tener dos o incluso tres embriones en el útero pero que solamente se desarrolle uno, sin que quede rastro del otro.



