Todos hemos visto las fotos en el Instagram de nuestras amigas después del nacimiento en el hospital. Todo el mundo es lindo, todo el mundo está feliz, mamá se encuentra radiante y el bebé lleva puesto un atuendo adorable que te hará suspirar por completo. También sabemos que las redes sociales reflejan la realidad, ¿verdad?
Lo que no vemos es el largo proceso de posparto y alta médica. Mamá se encuentra agotada y adolorida. Toda su ropa le queda incómoda, debe seguir con el cambio de toallas sanitarias y espera que el filtro de Instagram le haga lucir impecable. Y todo esto es totalmente normal.
Si sabes que querrás compartir algunas de las primeras fotos con tus amigos de fuera de la ciudad, tus compañeros de trabajo y tu tía abuela, aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a empacar para una foto que capture el momento antes de poder ir a tu dulce hogar.
Tu cuerpo posparto no será lo que esperabas
El aumento de peso total durante el embarazo se puede desglosar de la siguiente manera [1]:
el peso del bebé (en promedio, alrededor de 3.3 kg ó 7.3 libras);
el líquido amniótico, por lo general cerca de un tercio del peso del bebé (entre 1.1 kg ó 2.5 libras);
expansión del útero (alrededor de 0.9 kg ó 2.2 libras);
tejido adiposo abdominal (al menos unos 2.2 kg ó 4.8 libras, aunque varía de mujer a mujer);
aumento de los senos para la lactancia (poco más de medio kilo ó 1 libra);
tejido corporal, líquidos y sangre, que aumentaron su volumen durante el embarazo (aproximadamente 3.5 kg ó 7.7 libras).
Después del parto, el bebé, la placenta y el líquido amniótico desaparecen de inmediato, por lo que la mayoría de las nuevas mamás pesan entre 5 y 6 kilos menos (de 10 a 13 libras) cuando salen del hospital [2]. Sin embargo, aún no habrás vuelto a tu cuerpo normal al que estabas acostumbrada. De esta manera, cuando empaques un atuendo (porque no estás interesada en que se recuerde el momento mientras vestías pijama), considera lo siguiente:
aunque el bebé ya ha nacido, es probable que seas unas tallas más grande que antes de quedar embarazada;
elige ropa ligera y que fluya con libertad, que no te restrinja de ser posible hasta que tu peso se estabilice después del parto;
el útero se encoge de manera gradual después del nacimiento y te hará sentir con un vientre protuberante, por lo que tu abdomen no se aplanará de inmediato tras haber dado a luz, y esto es normal.
Otras Consideraciones
Es posible que tus piernas y pies aún se encuentren hinchados después del parto, por lo que debes llevar zapatos cómodos que se te adapten bien al clima (en otras palabras, ¡usa botas si es invierno!), y no te olvides del abrigo o de una chamarra.
Empaca los artículos de tocador o el maquillaje que te ayuden a sentirte bien. Esto puede ser tan simple como tu bálsamo labial y champú seco favoritos, así como tu delineador de ojos y lápiz labial predilectos.
Empacar para el bebé
La mayoría de las cosas del bebé estarán en casa y el hospital proporcionará algunas de los más básicas, pero otras cosas a considerar son:
pañales;
calcetines o botines;
una gorra blanda;
una manta para envolverlo.
Muchas mamás piensan en cuál será el primer atuendo que le quieren poner al bebé, pero no olvides elegir algo práctico además de lindo. Asegúrate de que se adapte al clima y de que el bebé esté cómodo. Siempre puedes combinar colores o incorporar ropa de bebé que te haya regalado algún pariente cercano.
¡Preséntalo al mundo y llévalo a casa para comenzar su nueva aventura en familia!






