¡Comienza una de las partes más emocionantes del embarazo! Tu bebé está creciendo rápidamente y tu vientre también. Pronto sentirás sus primeros movimientos. Aquí te contamos cómo se desarrolla todo, así como lo que puedes esperar en esta etapa.
Aumento rápido de peso
A partir del segundo trimestre, es probable que aumentes un promedio de 300 a 500 gramos por semana [1]. El peso adicional consiste en lo que pesan el bebé, el útero y el líquido amniótico. Además, el volumen de sangre circulante en tu cuerpo crece y, al final del embarazo, será hasta un litro y medio más que al principio.
El vientre está creciendo
El útero ha alcanzado el tamaño de una toronja; ya no cabe en la cavidad pélvica y tu abdomen inferior comienza a redondearse [2]. A mediados del trimestre, tu útero crecerá hasta el nivel de tu ombligo y tu embarazo se empezará a notar. Al final del trimestre, el bebé ocupará la mayor parte de la cavidad abdominal [3]. Pronto, tu vientre comenzará a crecer hacia adelante.
El bebé comienza a moverse
Tu bebé ha estado moviendo sus brazos y piernas desde la octava semana [4]. Pero no es hasta las semanas 18 a 20 que ha crecido lo suficiente como para que ya sientas sus movimientos [5]. Al principio, se sentirán ligeros y ocasionales, más como un burbujeo en el estómago. Pero al final del trimestre, ¡te convertirás en una experta en los movimientos de tu bebé! Aprenderás a distinguir las patadas de los giros y te sorprenderás interactuando cada vez más con él o ella.
El sexo se puede distinguir en el ultrasonido
Al comienzo del segundo trimestre, se forman el pene en el niño y la vulva de la niña. En teoría, los genitales se pueden ver en el ultrasonido en la semana 14 [6]. En la práctica, la mayoría de los padres descubren el sexo del bebé un mes y medio después, durante la evaluación del segundo trimestre. ¡Solo si desean saberlo, claro!
Cabe mencionar que en los últimos años, muchos médicos han empezado a ofrecer pruebas genéticas de sangre, que pueden identificar el ADN del bebé en la sangre de la madre, detectar diferentes enfermedades y determinar el sexo del bebé [7].
Aparece una franja oscura en el abdomen
Se trata de una característica muy conocida del embarazo, pero puede ser más o menos notoria dependiendo del tono de tu piel. Conocida como línea negra, esta franja pigmentada va desde el hueso púbico hasta el ombligo y es una consecuencia del aumento de hormonas y melanina. Esta pigmentación adicional puede acumularse en ciertas zonas, incluyendo el vientre. Las aureolas alrededor de los pezones, la piel alrededor de la boca y la nariz y la parte interna de los muslos también pueden oscurecerse [8]. Después del parto, esta pigmentación desaparece por sí sola.
Aparecen nuevos síntomas
El segundo trimestre suele considerarse el periodo más agradable del embarazo. Atrás quedan las náuseas y la somnolencia, y los desafíos de las últimas semanas están relativamente lejos [9]. Pero aún puedes esperar algunos síntomas nuevos. Esto es lo que la mayoría de las futuras mamás reportan durante el segundo trimestre:
Dolores de crecimiento. Se sienten como un espasmo agudo en un lado del abdomen y tienden a disminuir si cambias de posición. El dolor es consecuencia del estiramiento de los músculos y ligamentos, que trabajan para acomodar tu útero en rápido crecimiento [10].
Congestión nasal. Bajo la influencia de la progesterona (hormona), las mucosas se inflaman y puede resultar difícil respirar. Pídele a tu ginecólogo o matrona que te recomiende gotas nasales seguras para el embarazo y enjuágate la nariz con solución salina si es necesario [11].
Estreñimiento. Los cambios hormonales pueden hacer más lenta la digestión, de ahí la desagradable irregularidad que suele presentarse en el embarazo. Lo que más se recomienda en este caso es beber mucha agua, moverse más y comer alimentos ricos en fibra [12].






