¿Qué sucede cuando el bebé desciende?
En las últimas semanas del embarazo, las futuras madres deben ser creativas al realizar algunas de sus tareas cotidianas. ¡Atar las agujetas de los zapatos y recoger cosas del suelo puede ser un reto! Así que es momento de echarle una mano extra a tu pareja con las cosas pequeñas.
Conciliar el sueño por la noche también puede resultar difícil en esta etapa. Una razón puede ser el síndrome de piernas inquietas, una condición que consiste en un deseo incesante de mover los pies y las piernas. Hasta el 30 por ciento de las mujeres en el tercer trimestre del embarazo se enfrentan a este problema [1], que puede resultar bastante molesto pero no supone ningún riesgo que no sea complicarles el sueño. Si el movimiento llega a ser demasiado, la mejor opción es hablar con el médico [2].
Tal vez has escuchado que a medida que se acerca el parto, la cabeza del bebé se encaja en la pelvis en preparación para el nacimiento, lo que hace que el vientre "descienda". La futura mamá no siempre nota cuando el bebé desciende, pero existen otras señales. Puede sentir ganas de ir al baño con aún más frecuencia, ya que la cabeza del bebé presiona más la vejiga. Por otro lado, puede sentir algunos síntomas positivos como el tener más espacio para respirar y menos agruras (acidez estomacal) [3].
Por lo general, el parto no está lejos una vez que el bebé desciende. Sin embargo, esto puede ser diferente para cada mujer. Algunas pueden notar que el bebé desciende unas semanas antes del nacimiento y otras unas horas antes. También habrá quienes lo noten durante el trabajo de parto [4]. Si tu pareja cree que el bebé ya descendió, puede llamar a su médico para que verifique la posición del bebé.






