Muchos futuros padres se ponen nerviosos por el día en que el bebé por fin llegue al mundo. En el momento justo, es probable que te confundas y te olvides de todo porque te encuentras abrumado por la emoción y la ansiedad. ¡Así que es una buena idea que te prepares de antemano para que no “enloquezcas” cuando el bebé te sorprenda con su llegada!
Aquí te compartimos una descripción rápida y general respecto a qué puedes esperar y cómo prepararte para el trabajo de parto y el parto.
Llegando al hospital
Todo comienza con esta frase impactante: “¡Es hora!” Así que deberás actuar rápido. Llama al médico y hazle saber lo que está sucediendo. También asegúrate de que la maleta de tu paraeja para ir al hospital se encuentre lista con anticipación y de que sepas con exactitud dónde está. Asimismo, debes saber cómo llegar al hospital (de preferencia a través de varias rutas) y cuánto tiempo se tardan. Además, pregunta sobre el estacionamiento y por cuál puerta entrar para registrarse.
Todos hemos visto películas y programas de televisión en los que la mujer, en trabajo de parto, da a luz en el automóvil en medio del tránsito, ¿verdad? Lo cual se trata de un acontecimiento bastante raro, así que no dejes que tu imaginación se escape; mantén la calma y repasa el plan de antemano varias veces. [1]
Gestionar con la burocracia
Los hospitales no son conocidos por su diversión o glamour, así que espera llenar toneladas de formularios: ten tu licencia de conducir o identificación y la de tu pareja a la mano, así como tus tarjetas de seguro y prepárate para algunos trámites. Prepara tu mente para tareas que parecerán mundanas y bastante lentas que vienen con una estadía en el hospital. Siempre puedes preguntarle al médico o al hospital si puedes realizar algún papeleo con anticipación; pues esto podría ahorrarte algo de tiempo y molestias el día del parto. [1]
Falsas alarmas
En ocasiones, corres al hospital y te registras sólo para descubrir que el bebé aún no llegará. Esto puede ser muy frustrante después de la ola de adrenalina que acabas de experimentar. Así que tú o tu pareja pueden sentir alivio, enojo o decepción.
Lo cual es natural, por lo que no debes asustarte ni juzgarte a ti mismo ni a tu pareja por ello. Mantén la calma y trata de no concentrarte en la frustración; te encuentras al comienzo de una carrera, no al final. Así que permanece en alerta y ensaya bien el plan, ve a casa y descansa un poco si eso es lo que les aconseja el médico.
La espera sin fin
Así que ahora sí te encuentras en realidad aquí, ¡genial! Pero, ¿por qué se está tardando tanto? Tu pareja puede estar de parto durante horas o, incluso, un par de días. La espera puede ser angustiosa tanto para ti como para ella. Dependiendo del hospital o de las circunstancias, es posible que no se permita que te quedes con tu pareja durante parte del trabajo de parto, lo que puede hacerlo aún más difícil.
Pensaste que sería rápido, dramático y terminaría en un par de horas, ¿verdad? La realidad es menos emocionante. Si se trata del primer bebé de tu pareja, espera que el trabajo de parto y el parto demore al menos 14 horas. De todos modos, prepárate para más tiempo, incluso más de un día entero. Decide de antemano cómo pasarás este período de espera y tal vez practica algunas técnicas de relajación para mantener la calma mientras esperas. [1]






