¿Qué necesita el cerebro de tu bebé?
En este momento, el cerebro de tu bebé se está desarrollando de manera acelerada y cuentas con la oportunidad de influir en sus emociones e inteligencia desde ahora con la ayuda de la comida. Es por ello que aquí te recomendamos algunos alimentos que te serán especialmente útiles:
Pescado
Existe evidencia convincente de que comer pescado durante el embarazo contribuye al desarrollo neurocognitivo del bebé. Por ejemplo, lo protege de la pérdida de memoria y de la depresión en el futuro. Ahora bien, dos componentes del pescado contribuyen a producir estos beneficios: los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y el yodo. Por un lado, los omega-3 pueden afectar en la expresión genética y, por ejemplo, desactivar las tendencias genéticas del bebé que podrían causar depresión a su madre y, con ello, evitar que herede una predisposición a la depresión [1]. Por otro lado, el yodo regula el desarrollo del sistema nervioso, y este microelemento puede llegar a afectar el equilibrio emocional o la propensión nerviosa del bebé que va a nacer.
Vegetales de hoja verde
Ya sabes que los folatos contenidos en las verduras de hoja verde son necesarios en la preparación para el embarazo y, durante el primer trimestre, porque intervienen en la formación del tubo neural. Pero, en las etapas posteriores, también deben estar presentes grandes cantidades de folatos en la dieta, debido a que el desarrollo de las habilidades del habla en los pequeños a la edad de dos años, está influenciado por su nivel de folatos en el último trimestre del embarazo [2].
Asimismo, numerosos estudios han confirmado que la disponibilidad de ácido fólico durante mucho tiempo después del cierre del tubo neural estimula el desarrollo del pensamiento espacial y la memoria en un cerebro en crecimiento [3].
Hígado de res y huevos de gallina
El hígado de res y los huevos de gallina son las principales fuentes de colina. Dos huevos cubren la mitad del requerimiento diario de esta sustancia. Sin embargo, más adelante en el embarazo, la colina trabaja en conjunto con los folatos y contribuye en el desarrollo de la memoria visual-espacial y auditiva del bebé [3]. De esta manera, cuanto mejor alimente al bebé ahora, más fácil le resultará estudiar en la escuela cuando llegue la hora.





