Puedes sentir cada vez más los movimientos de tu bebé
A las 24 semanas, tu bebé se mueve lo suficiente como para que puedas sentir su actividad con mayor frecuencia y de manera significativa. Algunos de los empujones y patadas pueden ser inesperados, y es posible que empieces a sentir un tirón en los músculos del vientre. Esto no es motivo de preocupación: a medida que el bebé se calme, la tensión en el útero disminuye.
No existe una norma precisa para la cantidad de movimientos: cada bebé es único. No hace falta contar los movimientos de tu bebé todos los días; pues con el tiempo aprenderás cuáles son los más comunes para él. No olvides tener en cuenta que, si tu bebé de pronto comienza a comportarse de manera diferente o deja de moverse, debes consultar a tu médico [1].
Durante esta etapa del embarazo, tus piernas pueden hincharse y doler. También puedes desarrollar venas varicosas en el área genital debido al aumento del flujo sanguíneo relacionado con el embarazo, éstas no son peligrosas y a menudo desaparecen después del parto.
Cuando duermas, coloca unas almohadas debajo de tus pies para mejorar la circulación. Además, evita estar de pie durante largos períodos de tiempo, sentarte con las piernas cruzadas o levantar pesas. Un médico puede recomendar, en algunos casos, el uso de medias de compresión [2].
En estos días, puedes sentir que la parte inferior de tu abdomen se contrae. Por lo general, esto es indoloro. Sin embargo, si experimentas molestias o dolores leves, no tengas miedo: son falsas contracciones que no conducen al inicio del trabajo de parto. Se cree que ésta es una forma en que tu cuerpo practica y se prepara para el parto, que está a sólo unos meses de distancia. Si sientes un dolor importante, llama a tu médico [3].
Asegúrate de consultar a tu médico si tienes dolor o sensación de ardor al orinar o si tienes sangre en la orina. Estos podrían ser signos de una infección del tracto urinario [4, 5].
Si estás esperando gemelos
Algunas madres se preocupan si es seguro dormir siempre del mismo lado, porque pueden pensar que uno de los gemelos siempre está "oprimido". ¡No tienes de qué preocuparte! Los bebés están bien protegidos por el líquido amniótico. Es más importante que estés cómoda y descanses bien. Pero debes evitar dormir boca arriba. Bajo el peso del útero, la vena cava inferior se oprime y los bebés pueden verse privados de oxígeno.
Flujo vaginal
Cualquier secreción vaginal que tengas en esta etapa del embarazo debe ser blanca o lechosa, uniforme, espesa y sin olor fuerte. La cantidad de secreción es específica de cada mujer y depende de sus antecedentes hormonales. Algunas mujeres pueden no tener secreción en absoluto, mientras que otras tienen que usar toallas sanitarias a diario.
Si te duele el estómago y aparece una secreción líquida o con sangre, consulta a tu médico inmediatamente [6, 7].



