Puedes escuchar los latidos del corazón de tu bebé sin una ecografía
También se está volviendo más activo, aunque tenga calambres porque el útero restringe sus movimientos. Empieza a mover las piernas como si estuviera montando en bicicleta. Más adelante, esta habilidad le ayudará a girar la cabeza boca abajo para ponerse en la posición correcta para el parto.
De igual manera, tu bebé desarrolla reacciones reflejas: escuchar un sonido fuerte y agudo o sentir un movimiento inusual, puede hacer que cruce los brazos sobre el pecho y mueva las piernas [1].
En la semana 28, tu bebé tiene las pestañas completamente formadas. Su sistema nervioso central regula la temperatura corporal y los movimientos rítmicos de la respiración [2]. Mientras la grasa subcutánea continúa acumulándose [3].
Por su parte, el corazón del bebé late a una frecuencia de 145 a 165 latidos por minuto. Aunque ya es menor a la de etapas anteriores, sigue siendo mucho más alta que la de un adulto. Debido a que el corazón todavía es muy pequeño, necesita trabajar duro para bombear sangre a través de los vasos.
Tu médico puede medir la frecuencia cardíaca del bebé con un estetoscopio y tu pareja ya puede escuchar los latidos del corazón del nene colocando su oreja sobre tu vientre. Puede que no funcione la primera vez, pero debería ser posible en un entorno tranquilo [4].
Asimismo, tu bebé ya ha formado los rudimentos de los dientes cubiertos de esmalte y, entre los seis y los nueve meses después del nacimiento, saldrán a través de las encías [5]. Cuando eso sucede, es normal que los patrones de sueño de tu bebé cambien o retrocedan debido a las molestias que puede causar la dentición.
Si estás esperando gemelos
Los corazones de los gemelos no siempre laten al unísono. Pero los médicos notan que los gemelos reaccionan entre sí: cuando uno hace un movimiento repentino, el segundo se sobresalta y su corazón late más rápido [6].
¿Qué se puede ver en la ecografía/ultrasonido?
La imagen muestra la mano derecha del bebé. La articulación del codo, el antebrazo y la mano son visibles, con los huesos de los dedos claramente marcados.



