La lactancia materna puede imponer restricciones en la dieta de la madre; así que veamos dos productos populares: ¿el chocolate y las naranjas son perjudiciales para el bebé?
Chocolate
El chocolate, como el café, mejora el estado de ánimo y aumenta la concentración. El efecto se debe en gran parte al hecho de que los granos de cacao contienen cafeína y una sustancia relacionada llamada teobromina [1]. Ahora bien, los granos de cacao contienen más teobromina que cafeína, y es esta sustancia la que le da al chocolate su probado efecto antiinflamatorio y antitumoral, así como su efecto beneficioso sobre el sistema cardiovascular [1].
El problema es que la teobromina se transporta a través de la leche materna al bebé [2]. Los estudios muestran que, en algunos casos, el consumo de chocolate durante el embarazo y la lactancia puede provocar un aumento de la excitabilidad del bebé, problemas de sueño y cólicos infantiles [3].
Sin embargo, los científicos están de acuerdo en que tales consecuencias son causadas por comer mucho chocolate a diario: algo así como unas pocas barras de chocolate al día [4]. Además, es importante tener en cuenta que el chocolate negro tiene un mayor contenido de granos de cacao y, por lo tanto, más contenido de teobromina y cafeína. En cambio, el chocolate con leche contiene menos de estas sustancias estimulantes, mientras que el chocolate blanco no las contiene en absoluto [5].
Entonces, si amas el chocolate, no tienes que renunciar a él. Dos o tres piezas al día no harán daño al bebé. Sin embargo, no debes dejarte llevar, porque el chocolate, además de los estimulantes, suele tener mucha azúcar.
Naranjas
Las naranjas no suelen estar en la lista de comidas prohibidas para las madres lactantes. Por el contrario, estas frutas son magníficas, pues son una excelente fuente de vitamina C que, entre otras cosas, ayuda a absorber mejor el hierro de los alimentos [6]. Por lo tanto, no es necesario excluir las naranjas y otras frutas cítricas de tu dieta.
Sin embargo, en ocasiones las naranjas pueden provocar una reacción alérgica. Si tu bebé tiene diarrea, sarpullido o sibilancias, debes excluir los cítricos y ver si hay algún cambio en los síntomas del bebé. En cualquier caso, con tales síntomas, debes consultar a un médico [6].





