Tu suelo pélvico es muy importante. Hacer ejercicio y aumentar la elasticidad de estos músculos puede ayudarte durante el parto y la recuperación.
Músculos del suelo pélvico: ¿cuáles son?
Veamos la anatomía. Los músculos del suelo pélvico están formados por dos capas de músculos:
1) Los esfínteres son responsables de contener las ganas de orinar y defecar. Puedes practicar hacer conciencia sobre ellos imaginando lo que sientes cuando detienes el chorro antes de terminar de orinar.
2) El esfínter externo del ano forma la pared del ano y lo mantiene cerca cuando no está evacuando. Estos músculos están ubicados profundamente dentro de ti y son más difíciles de localizar. Pero su importancia no es pequeña, ¡mantienen todos tus órganos internos contenidos!
¿Qué le sucede a los músculos del suelo pélvico durante el embarazo y el parto?
Durante el embarazo y el parto, estos músculos tienen una gran responsabilidad: necesitan sujetar el útero con el bebé y en el momento adecuado mostrar su elasticidad y volverse flexibles para que el cuerpo del bebé pueda atravesarlos.
A menudo, la elasticidad de los esfínteres durante el parto natural no es suficiente. En ese caso, tu periné se rasgará (algunos médicos pueden hacer una incisión preventiva llamada episiotomía, pero esto es cada vez más raro).
Incluso si el parto ocurre sin lesiones, el músculo pélvico pierde elasticidad por el solo hecho del embarazo. Después de todo, han tenido que sostener no sólo los órganos, sino también al bebé. Incluso las mujeres que han tenido una cesárea pueden enfrentar el diagnóstico de "prolapso de órganos pélvicos" después de dar a luz.
¿Cómo puedo fortalecer los músculos del suelo pélvico?
Los ejercicios de Kegel son ejercicios destinados a fortalecer los esfínteres. La práctica de los famosos Kegels ha demostrado ser benéfica para las mujeres cuando dan a luz [1].
Estudios han determinado que las mujeres que realizan ejercicios del piso pélvico durante el embarazo, presentan menos incidencia de incontinencia urinaria durante el mismo embarazo y en el posparto [2].
La segunda capa de músculos que mantienen los órganos en su lugar se puede ejercitar mediante prácticas de respiración. Durante la inhalación, este músculo, como un trampolín, se estira; y con la exhalación, ayuda a que los órganos se eleven.
Los ejercicios diseñados para “abrir la cadera” de las embarazadas también pueden ser útiles para prepararte para el parto, recuerda consultar con tu médico o instructora de parto sobre los mejores.






