En medio del aluvión de pruebas que te realizarán durante el embarazo, la monitorización CTG se trata de una prueba de detección muy interesante. CTG significa cardiotocografía y, en términos simples, el cardiotocógrafo es una máquina que lee los latidos del corazón del bebé en el útero.
¿Por qué utilizar CTG?
La monitorización CTG le permite a tu médico evaluar la frecuencia cardíaca en reposo del bebé. De esta manera, revela qué tan activo es y cómo reacciona a las contracciones uterinas, mientras estos datos proporcionan información sobre su bienestar, por ejemplo, si recibe el suficiente oxígeno y su nutrición. La CTG también se conoce como detección de bienestar fetal [1].
¿Cómo se realiza la CTG?
Dos sensores van desde la máquina CTG hasta tu abdomen. El primer sensor registra, de manera continua, los latidos del corazón del bebé; al tiempo que el segundo monitorea las contracciones uterinas y cualquier reacción del bebé a ellas. La máquina almacena datos de ambos sensores, que luego se imprimen en un gráfico que tu médico debe interpretar. Puedes esperar que esta exploración tarde 20 minutos [1].
¿Cuándo y con qué frecuencia necesito una tomografía computarizada?
Los CTG regulares sólo son necesarios durante embarazos de mayor riesgo o más complicados. En tales casos, puedes tener uno cada dos semanas. Sin embargo, la mayoría de las veces se utilizan al comienzo del trabajo de parto. La CTG puede ser muy útil para tu médico durante el trabajo de parto y el parto, ya que le informa cuando es necesaria una intervención médica [1].
¿Cuáles son los embarazos “más complicados” en los que se llega a necesitar CTG regulares?
Algunas condiciones posibles [1] son:
cuando se esperan gemelos u otro embarazo múltiple;
si has tenido una cesárea en el pasado;
incompatibilidad Rh entre la madre y el bebé;
si padeces hipertensión arterial o preclamsia;
si tienes antecedentes de enfermedad renal, enfermedad autoinmune, diabetes, disfunción tiroidea o algunas enfermedades virales o infecciosas;
la presencia de anomalías placentarias que podrían privar al bebé de los alimentos u oxígeno necesarios;
signos de que el bebé tiene retraso en el desarrollo;
cuando el embarazo dura más de 41 semanas.
¿Qué más debo saber sobre la CTG?
Por sí sola, la CTG no es lo suficientemente confiable para determinar la salud y el bienestar de tu bebé. El peligro de usar sólo CTG para realizar evaluaciones médicas es que tu doctor puede no intervenir con la suficiente antelación cuando sea necesario, o puede que intervenga cuando no sea necesario en absoluto [2]. Por lo cual, la CTG debe usarse sólo como una fuente adicional de información, junto con ecografías regulares y Doppler, así como otras pruebas similares.






