¿Por qué patea el bebé?
El bebé es sensible a todos los estímulos: a cambiar de posición, cuando pasa demasiado tiempo frente a la computadora, si tomas un baño, cuando tienes hambre [1] e, incluso, los cambios en la iluminación a su alrededor [2] pueden hacer que el bebé responda con patadas, golpes y giros. En el segundo trimestre, los movimientos del bebé se vuelven más fuertes y, entre las 20 y las 24 semanas, periodo en el que se desarrolla la audición, los sonidos muy fuertes pueden hacer que el bebé lance un puñetazo o dos [3]. Asimismo, los bebés empiezan a moverse de manera más activa después de las 9 de la noche, debido a los cambios en el nivel de azúcar en sangre de la madre [4].
Las patadas y los puñetazos no son motivo de preocupación, y a medida que avancen las semanas, te familiarizarás con su actividad. No obstante, si sus movimientos cambian de naturaleza y te sientes preocupada, puedes consultar a tu médico. Por ejemplo, si el bebé presiona demasiado durante un período prolongado de tiempo, podría ser un síntoma de falta de oxígeno; en cuyo caso lo mejor sería consultar a un médico lo antes posible [5].





