¿Por qué me siento hinchada?
Es importante tener en cuenta que, si bien la hinchazón es incómoda, es temporal y de ninguna manera amenaza el bienestar del bebé; pero, aun así, puede afectar la calidad de vida de la futura madre.
¿Qué causa la hinchazón?
La progesterona, una hormona que está más concentrada en la sangre durante el embarazo, relaja todos los músculos lisos, incluidos los intestinos [1]. Los alimentos en el intestino se comienzan a fermentar, lo que aumenta el gas. Asimismo, el cambio hormonal también afecta la producción de enzimas pancreáticas, con lo que la comida es más difícil de digerir y puede experimentar acidez estomacal y estreñimiento.
¿Qué se puede hacer para reducir la hinchazón y las molestias?
La hinchazón disminuirá de manera natural cuando el cuerpo se adapte a los cambios hormonales. Mientras tanto, para minimizar las molestias, puede hacer algunos cambios en su dieta. Es útil realizar comidas más ligeras y con mayor frecuencia durante el día, en lugar de las tres comidas habituales cada vez menos grandes. Agregar más fibra a su dieta también ayuda [1]. Asimismo, se recomienda que reduzca o elimine los siguientes alimentos de su dieta mientras la hinchazón persista:
legumbres;
bebidas carbonatadas (refrescos);
comida grasosa y picante;
carnes ahumadas;
productos que causan fermentación en los intestinos (como la levadura u otros mejoradores de masa [2]).






