Si sientes que estás viviendo en una nube y tu cerebro ha perdido un tornillo: ¡no tengas miedo! Existe una explicación científica para el "nuevo cerebro de mamá."
Durante el embarazo, puede parecer que tu cerebro está viviendo su propia vida, dejándote drogada y seca. Cada día es como si tuvieras una nueva anécdota de torpeza: olvidas la llave en la puerta o pones la leche en la alacena en lugar del refrigerador. Tu pareja se ríe cuando empiezas a contarle la misma historia por quinta vez y tu amiga se burla cuando olvidas su nombre.
Muchas mujeres embarazadas se quejan de sentirse aturdidas. Esta es una historia tan frecuente que el despiste de las mujeres embarazadas ha recibido un título: "momnesia", "cerebro de mamá" o "cerebro de embarazo."
¿Es el "cerebro de mamá" un estereotipo mezquino?
Investigaciones recientes muestran que no lo es. Científicos australianos realizaron un estudio en 2018 en el que estudiaron a 1200 mujeres y encontraron que el cerebro funciona de manera diferente durante el embarazo. La memoria de las futuras madres es peor: les resulta más difícil mantener la información en la cabeza y recordar las cosas necesarias en el momento adecuado. La atención, la velocidad del pensamiento, la capacidad de encontrar las palabras precisas, desplazarse por ciertos espacios, planificar y alternar entre actividades también las hace sufrir. Todos estos cambios son mucho más pronunciados en el tercer trimestre [1].
Sin embargo, existe una razón en el fondo: en las mujeres embarazadas el volumen de materia gris; es decir, las neuronas, las células que transmiten los impulsos nerviosos, disminuye en el cerebro [2].
No obstante, esto no significa que las mujeres embarazadas sean tontas. Los científicos sugieren que tal fenómeno se debe al hecho de que las áreas del cerebro, en las que tienen lugar estos procesos, se están remodelando. En otras palabras, tu cerebro se está preparando para la maternidad. Si bien tus tareas cotidianas pueden sufrir durante este período de transformación, la parte de tu cerebro que es responsable de reconocer las expresiones faciales del bebé y comprender su estado emocional, lo que te ayuda a construir un vínculo fuerte e intuitivo con tu bebé, se están adaptando [2].
Está bien... eso tiene sentido; pero aún estoy molesta
Es comprensible sentirte molesta por tu propio olvido. Puedes sentirte como que perdieras el control. Parece que tu cuerpo y tu cerebro ya no te pertenecen, como si alguien te estuviera jugando una mala broma [3]. Te encuentras acostumbrada a cierta imagen de ti misma: te conoces por los rasgos de tu carácter, hábitos, destrezas y habilidades; entonces, cuando la realidad no coincide, duele [4].
¿Cómo puedo lidiar con esto?
Aunque doloroso, es cierto: hay ciertas cosas que no podemos controlar. No tiene sentido protestar o preocuparte demasiado por tu cerebro nublado: nada cambiará [5]. Incluso algo así puede empeorar la situación, porque las hormonas del estrés juegan un papel importante en la reducción de las capacidades mentales durante el embarazo [6].
Las personas que encuentran una salida para sus sentimientos y pueden compartirlos con sus seres queridos, son más capaces de afrontar el estrés [3]. Por lo tanto, no reprimas tus emociones: permítete sentir toda tu irritación, desesperación, miedo, ira o tristeza. Comparte tus preocupaciones con tu pareja, alguna amistad u otra persona que te sepa escuchar. Escribe tus pensamientos en un cuaderno: puede ser una mar de ideas incoherentes, no es necesario analizar los registros. Diversas técnicas de meditación, atención plena, aun la pintura; son ejercicios en los que debes concentrarte en tus sentimientos y en lo que sucede a tu alrededor, que también pueden ayudar a aliviar la frustración.
¡Tú puedes, mamá!





