Los datos más recientes del USDA sobre la crianza de niños en los Estados Unidos revelaron que cuesta 233,610 USD criar a un hijo hasta los 17 años de edad [1] en ese país. Obviamente, esto no incluye la educación universitaria, que fácilmente puede superar eso por una cantidad considerable. Según la escuela de Administración Financiera del Tec de Monterrey, los gastos que las familias deben cubrir por cada niño, desde el nacimiento hasta los 18 años, son: entre 36 mil y 90 mil pesos en vestido, de 1.9 a 3.2 millones de pesos en alimentos; y de 600 mil a 3.5 millones de pesos en educación [2], las cifras varían según la región y el tipo de educación al que aspira la familia para su hijo.
La perspectiva de la planificación financiera para la paternidad puede ser abrumadora, pero es manejable cuando se equilibra la satisfacción de las necesidades inmediatas con el pensamiento a largo plazo.
Costos básicos
Pero analicemos la distribución de ese dinero según los datos de los Estados Unidos. Se estima que el veintinueve por ciento va a la vivienda, ya que el USDA observa que la mayoría de las familias se mudan a casas más grandes con cada niño agregado a su familia. El dieciocho por ciento del costo se destina a la alimentación, mientras que el dieciséis por ciento se destina al cuidado de los niños y la educación, incluida la guardería, las niñeras, los libros y los útiles escolares, y las matrículas promedio de la escuela primaria y secundaria. El quince por ciento va al transporte, que incluye pagos del automóvil, reparaciones, gasolina e incluso pasajes aéreos, mientras que el nueve por ciento va a la atención médica. El seis por ciento termina en ropa y el siete por ciento cubre gastos diversos como cepillos de dientes, electrónica, equipo deportivo, clases de baile y libros no escolares [1].
Obviamente, hay muchas variables que afectan esos números, como en qué parte del país vives, qué escuela eliges para tu hijo y lo que tu hijo podría pagar por sí mismo cuando sea un adolescente y tenga sus primeros trabajos. Además, no hay que olvidar que lo más seguro es que los costos aumenten cada año, según la inflación de cada país.
Lo cierto es que los gastos de un hijo/a aumentan con su edad. El USDA informa que los padres gastarán $13,900 USD por año en su hijo de 15 años frente a $12,680 USD en su bebé [1], estas cifras obedecen al promedio en los Estados Unidos. Cabe mencionar que estos gastos se pueden manejar por artículo; los padres a menudo se encontrarán diciendo sí a la tutoría y no a la nueva consola de videojuegos. Los recursos presupuestarios para la familia son básicamente los mismos que para una pareja sin hijos o para una sola persona, por lo que estrategias como comprar usado, compartir con otras familias y hacer que los hijos adolescentes paguen algunas de sus compras de ocio se suman a la gestión de las finanzas de la familia.
Entonces, ¿qué tienen de complicado las finanzas familiares? En una palabra, universidad
Pagando la universidad
Muchos de los mayores costos asociados con la crianza de un hijo son para cosas no esenciales como un campamento de verano o un auto nuevo. Sin embargo, la mayoría de los padres tienen la intención de pagar al menos parcialmente la educación universitaria de sus hijos, y ese gasto se considera esencial.
De acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el costo promedio por carrera en una universidad privada en nuestro país, va desde los 125,000 pesos a 930,000 pesos; mientras que en instituciones públicas como UNAM, UAM e IPN lo que pagan es cercano a 30,000 pesos durante toda la licenciatura [3]. Además de cruzar los dedos por una beca por mérito, ¿qué puedes hacer para prepararte para esos costos? Hay varias opciones confiables.
La primera opción es un seguro para la educación, en México lo indicado es hablar con un asesor patrimonial para que te explique las opciones que existen. Lo cierto es que entre más pequeño sea tu hijo, menores las mensualidades en este tipo de planes de ahorro. También existe la opción de crear un fideicomiso o de optar por instrumentos financieros como el fondo de inversión o el fondo de ahorro [4]; en todos estos casos es necesario hablar con un experto para entender lo que cada alternativa ofrece y así decidir qué es lo mejor para tu familia.
Las becas por mérito y necesidad siempre son una buena opción para un joven que en verdad quiere estudiar. Estos los ofrecen las universidades de forma directa y diversas ONGs a lo largo del país. En su momento, podrás buscar en Internet y conocer lo que se ofrece en México, un buen lugar para comenzar es en https://mextudia.com/becas/ .






