En la mayoría de los casos, la compra de objetos usados ahorra mucho dinero y se trata de una práctica ecológica. Sin embargo, hay artículos para bebés que en definitiva querrás comprar nuevos. Te presentamos algunos de ellos.
Colchón
Los colchones usados pueden albergar ácaros del polvo y olores desagradables. Además, los colchones también pierden su firmeza con el uso y pueden volverse abultados y desiguales.
Cualquier cosa sin garantía
Los equipos como calentadores de biberones, monitores para bebés, básculas y termómetros ultrasónicos, por lo general, vienen con una garantía que puede ahorrarle dinero si el paquete de algún producto está defectuoso. Entonces, si compras un artículo de segunda mano y el artículo deja de funcionar, se encuentras fuera de garantía, y no tendrás a nadie a quien llamar para un reemplazo.
Juguetes de goma para el baño
Entre el agua sucia del baño y la saliva del bebé, ese lindo patito de goma puede convertirse en un verdadero hervidero de bacterias potencialmente dañinas [1].
Juguetes con grietas, roturas y defectos
Todo lo que acabe en las manos activas y curiosas de su bebé debe ser resistente y seguro. Si está agrietado, cosido o pegado; espera que el bebé lo rompa y, tal vez, se lastime a sí mismo en el proceso.
Productos para el cuidado de la piel que estén abiertos
El aceite para bebés y la crema para pañales parcialmente usados son un no seguro. La vida útil de los mismos y de otros productos similares tiende a ser corta una vez que se abren, incluso si no han llegado a su fecha de caducidad. Todo esto puede provocar olores extraños y, a veces, efectos adversos en la piel.
Zapatos
Los zapatos se amoldan a los pies del dueño, por lo que los usados serán incómodos. También pueden transmitir enfermedades de la piel.
Ropa para "crecer"
No intentes adivinar cuánto o qué tan rápido crecerá el bebé. La mayoría de las veces, gastarás dinero en artículos de temporada que nunca usará.






