A menudo nos recomiendan escuchar música clásica durante el embarazo. Pero, ¿qué hay realmente detrás de estas recomendaciones? ¿Y por qué exactamente Mozart?
Como todos sabemos, el bebé escucha los sonidos del mundo exterior [1] y reacciona a ellos a partir de la semana 20 con patadas y movimientos [2]. Los sonidos fuertes y desagradables, como las bocinas de un automóvil o un sitio de construcción ruidoso, pueden perturbar al bebé y su corazón comienza a latir más rápido. Por el contrario, sonidos agradables como tu voz amorosa, lo calman [3]. La música clásica también tiene un efecto calmante.
¿Por qué Mozart?
No toda la música clásica es igual. La investigación muestra que Brahms, por ejemplo, aumenta la frecuencia cardíaca del bebé [4]. Y Mozart, especialmente la Sinfonía nº 40, tiende a calmar a los bebés. La música de Mozart no solo reduce la frecuencia cardíaca, sino que también reduce la presión arterial y reduce la cantidad de hormonas del estrés en la sangre [5]. Sin embargo, querrás omitir la "Marcha turca" de Mozart, ya que esta pieza de música fuerte no tiene un efecto calmante [6].
Se ha comprobado que si pones regularmente melodías tranquilas en casa durante el embarazo, el bebé las recordará y después del nacimiento se dormirá más rápido al escuchar esta música [7].
Sin embargo, si no te gusta Mozart, puedes elegir otra música relajante que sea de tu agrado. Si te irrita la música que pongas, no se logrará el efecto sedante [8].
Me dijeron que escuchar a Mozart hace que el bebé sea más inteligente. ¿Es cierto?
La influencia de la música en el desarrollo mental aún no se ha estudiado adecuadamente. Pero los científicos han descubierto que la Sonata para dos pianos en re mayor afecta las áreas del cerebro responsables de las sensaciones visuales y corporales. Lo que se sabe, es que la música con ondas sonoras de cierta frecuencia, puede mejorar la orientación de un niño en el espacio. Esto es lo que se conoce como el "efecto Mozart".
Diferentes obras clásicas también tienen este efecto. Y escuchar música clásica suave y tranquila es bueno tanto para el bebé como para la mamá.
Los momentos musicales siempre serán importantes en la vida de tu hijo, no solo mientras esté en tu vientre. En sus primeros años podrás aprovechar para cantarle canciones de cuna clásicas. Existe una bonita selección de canciones infantiles mexicanas que ofrecen muchos de los beneficios de la música para los niños, como el desarrollo intelectual, auditivo y sensorial, así como habilidades psicomotrices [9].




