Tus glóbulos rojos pueden o no transportar una determinada proteína, la cual define su factor Rh. Si lo lleva, eres Rh positivo; y si no, eres Rh negativo.
Surge un problema cuando ambos padres no son Rh positivo o negativo, sino mixtos; debido a que no hay forma de predecir si el factor Rh del bebé coincidirá con el de su madre o no. Cuando no es así, puede provocar problemas graves que requieran atención médica adicional [1].
¿Qué es la incompatibilidad Rh?
Esto ocurre cuando la futura madre tiene sangre Rh negativo, pero su bebé es Rh positivo. No existe peligro a menos de que las células sanguíneas del bebé entren, de alguna manera, en el torrente sanguíneo de su madre. Si esto ocurre, el cuerpo de la madre reconoce la proteína como un peligro y produce anticuerpos contra ella. Los anticuerpos ingresan al cuerpo del bebé a través de la placenta y atacan sus células sanguíneas Rh positivas. El resultado es una enfermedad [2] hemolítica: los anticuerpos hacen que las células sanguíneas del bebé se hinchen y se rompan, lo que reduce su recuento sanguíneo [1].
El simple desajuste del factor Rh no garantiza el peligro, ya que la madre y el bebé tienen sistemas circulatorios independientes donde el cruce de sangre no es algo normal [1].
Entonces, ¿cuándo puede haber un cruce?
Resulta frecuente que la sangre del bebé y de la madre se mezclen durante el parto, el aborto espontáneo, el aborto o con un embarazo ectópico. Si existe incompatibilidad Rh, el cuerpo de la madre producirá anticuerpos y se convertirán en una amenaza para el próximo embarazo y no en el primero [2]. Un tratamiento consiste en inyectar, a las mujeres Rh negativas, una inmunoglobulina anti-Rh después del parto, aborto espontáneo o aborto; lo cual detiene la producción de anticuerpos.
Tras el primer embarazo, el siguiente podría provocar un cruce de sangre y causar problemas potenciales:
muestreo de vellosidades coriónicas;
punción del líquido amniótico;
etraer sangre del cordón umbilical;
suturar el cuello uterino;
voltear un bebé de nalgas.
Debido a los riesgos, la inmunoglobulina anti-Rh debe administrarse a la madre de manera inmediata.
Por último, cualquier desprendimiento de placenta, traumatismo abdominal u otro sangrado por lesión; es aún más riesgoso para una madre Rh negativa.
Si éste es mi primer embarazo y no experimenté ninguno de esos eventos o procedimientos, ¿estamos a salvo?
Siempre es mejor jugar lo más seguro posible. Incluso sin la probabilidad de un cruce de sangre, tu médico puede inyectarte inmunoglobulina anti-Rh entre las semanas 28 y 30 mientras controla los anticuerpos que pudieran haberse producido. Este control de anticuerpos debe realizarse al comienzo del embarazo, a las 18 ó 20 semanas y también en la 28 [3].
¿Qué sucede si hay anticuerpos Rh en mi sangre?
Esto será la señal de tu médico para que te derive a un centro perinatal que pueda analizar la sangre de tu bebé y determinar su factor Rh, o bien, que lo solicite en el mismo centro si éste cuenta con él [4]. Si resulta que eres Rh negativo y hay algún motivo para preocuparse por el cruce de sangre, se te realizará una ecografía Doppler cada dos o tres semanas para detectar el desarrollo de una enfermedad hemolítica en el bebé. Si se llegara a detectar alguna enfermedad, se puede tratar en el útero, incluso mediante transfusión de sangre.
¿Cómo interviene el factor Rh del padre?
Si ambos padres son Rh negativos, el bebé también será Rh negativo. Un bebé Rh negativo no corre peligro por los anticuerpos Rh.






