Listo para nacer
Ahora, a las 36 semanas, todavía sentirás que tu bebé se estira, se inquieta y gira; pero con menos patadas y empujones en la barriga en la medida que tu bebé ha crecido lo suficiente como para que el útero restrinja sus movimientos [1].
¡Ahora está completamente desarrollado y listo para un parto saludable! Sus fuertes pulmones están listos para respirar por primera vez. Mientras espera ese día, tu bebé está "ejercitando" esos pulmones, pues se expanden y contraen con el diafragma y los músculos intercostales, practicando respiraciones reales. En este punto, no hay líquido amniótico en los pulmones [2]. Y también su sistema digestivo se encuentra listo para apoyar a su cuerpo a absorber nutrientes, comenzando con la leche materna.
Es raro que un bebé nazca en su fecha exacta de parto, por lo que es bueno estar preparada para comenzar con el trabajo de parto en cualquier momento [3].
En esta semana, la audición del bebé se agudiza de manera notable y su cerebro y sistema nervioso continúan con su desarrollo hasta completarlo para estar preparados para el nacimiento. Ya se está eliminando cualquier resto de lanugo, que, en algunas ocasiones, puede entrar en su boca y ser comido y digerido. Esto formará su primera materia fecal, también conocida como meconio, que pasará después del nacimiento [4].
Si estás esperando gemelos
El proceso del parto puede comenzar en cualquier momento. Sin embargo, se debe esperar a que la naturaleza siga su curso solo si ambos bebés están con la cabeza hacia abajo, lo que podría hacer posible un parto natural. En cualquier otra circunstancia, los médicos realizarán la cesárea prevista.
¿Qué se puede ver en la ecografía/ultrasonido?
En esta imagen, un bebé está acostado boca arriba y su perfil es visible con una frente, nariz y mentón bien definidos. También se puede ver su mano derecha.



