Las mujeres embarazadas deben hacer ejercicio
En este punto del embarazo, la panza comienza a notarse. El tamaño del vientre de una mujer no sólo depende del crecimiento del bebé, sino también del volumen de líquido amniótico y del engrosamiento de la capa de músculos que rodean el útero.
El ejercicio es excelente para todo el mundo y las mujeres embarazadas no son la excepción. Sin embargo, existen algunas contraindicaciones. Las mujeres que están embarazadas de gemelos o múltiples, presentan anemia grave, preeclampsia o placenta previa deben consultar a su médico antes de realizar cualquier tipo de actividad física. Aquellas que experimentan un embarazo típico y saludable probablemente puedan continuar tan activas como antes.
El ejercicio tiene muchos beneficios durante el embarazo. Puede aliviar el dolor de espalda, reducir la hinchazón, fortalecer el corazón y los vasos sanguíneos, normalizar la digestión y promover un aumento de peso saludable [1].
Los médicos recomiendan 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado a la semana [1]. Algunas excelentes opciones incluyen caminar a paso ligero, nadar, hacer aeróbic acuático, bicicleta estacionaria, yoga y Pilates. Deben evitarse los deportes de contacto o traumáticos, como fútbol, fútbol de bandera, basquetbol, hockey, box, equitación, surf, ciclismo de montaña, gimnasia y buceo. Correr se considera seguro, pero sólo para quienes lo practicaban antes de quedar embarazadas.






