¿Es seguro hacer ejercicio durante el embarazo?
Ejercitarse de manera regular no es peligroso durante el embarazo. De hecho, puede ayudar a que el embarazo sea más ligero y que la recuperación del parto sea más rápida [1, 2].
El ejercicio en realidad ayuda a:
aliviar el dolor de espalda;
fortalecer el corazón y los vasos sanguíneos;
reducir la hinchazón y la inflamación;
propiciar un aumento de peso saludable;
facilitar la digestión;
prepararte para ponerte en forma y saludable después del parto.
Sin embargo, vale la pena tomar algunas precauciones para evitar que te esfuerces demasiado. Si estás embarazada de varios bebés, tienes anemia severa, preclamsia u otras complicaciones; habla con tu médico sobre los tipos de ejercicio más seguros, así como la intensidad en que debes realizarlos y la duración de la actividad física, para así evitar efectos adversos.






