Es hora de hacer ejercicio
Los bebés de dos meses tienen reflejos fuertes. Y los músculos ya están suficientemente desarrollados para dominar los movimientos conscientes. ¡Es hora de incluir ejercicios en su juego!
El reflejo de agarre es uno de los más pronunciados a esta edad [1]. Si pones tu dedo índice en la palma de tu hijo, se aferrará a él con tenacidad y no lo soltará cuando tire.
Intenta aprovechar esto. Cuando tu bebé esté acostado de espaldas, déjelo agarrar sus dedos y hale suavemente hacia arriba. Intentará levantar la cabeza del colchón. Así es como se entrenan los músculos del cuello [2].
También puedes presionar tus palmas firmemente contra los pies del bebé. Él empujará desde tus palmas [2]. Esta acción muscular será útil cuando el bebé aprenda a gatear y caminar.
A partir de los dos meses aproximadamente, el niño puede ser acostado boca arriba o boca abajo sobre una estera con diferentes texturas: superficies lisas, aterciopeladas, rugosas y crujientes. Esto le ayuda a desarrollar la percepción sensorial.
Uno de los ejercicios más simples y agradables que puedes hacer con un bebé es mover un juguete brillante frente a la cara de tu hijo. Lo seguirá con la mirada y, con el tiempo, empezará a girar la cabeza tras el juguete [2]. ¡Cuidado con las sonrisas y los arrullos de emoción!
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John R. Best, Effects of physical activity on children’s executive function: Contributions of experimental research on aerobic exercise, Developmental Review, Volume 30, Issue 4, 2010, Pages 331-351.





