¿Es cierto que las embarazadas tienen antojos inusuales?
Un deseo repentino de alimentos raros al inicio del embarazo es bastante común y puede llevar a la mujer a modificar sus hábitos alimenticios. Algo que antes disfrutaba ahora puede causarle náuseas y, en casos extremos, puede sentir la necesidad de comer cosas como gis o carbón [1].
Las causas detrás de estos antojos y aversiones no se conocen en su totalidad. Antes se creía que era una manera en que el cuerpo de la mujer embarazada compensaba por la falta de vitaminas y oligoelementos en la dieta, pero esa hipótesis ha sido refutada. Hoy en día, los científicos se inclinan más a creer que el fenómeno tiene una explicación psicológica [2].
Independientemente de las razones detrás de ellos, los antojos de alimentos extraños son típicos de esta etapa del embarazo. Si tu pareja de repente quiere acompañar su helado con unos pepinillos, o le quiere poner mermelada a una hamburguesa, no hay razón para alarmarse, se le pasará. Lo cierto es que lo mejor es no pasarse de la raya con la comida rápida y llevar una dieta sana y equilibrada. Pero no es necesario ser demasiado restrictivos.
Por cuestiones de seguridad, hay algunos alimentos que se deben evitar durante el embarazo. Estos incluyen carnes que no estén bien cocidas, alimentos elaborados con pescado crudo (como el sushi), quesos blandos con moho (como el brie o el camembert), cualquier cosa que contenga huevos crudos y leche o productos lácteos no pasteurizados. Estos alimentos pueden causar infecciones bacterianas que pueden dañar al bebé. También es importante lavar bien todas las frutas y verduras [3].






