El sexo es seguro durante las últimas etapas del embarazo
Es posible que tu pareja y tú empiecen a preocuparse por el próximo nacimiento, lo cual es natural, especialmente si esperan su primer hijo. Una forma efectiva de reducir su ansiedad es escribiendo sus pensamientos. Piensa en lo que sentirás cuando tengas a tu bebé en brazos y haz planes específicos para controlar el estrés. La preparación es un excelente reductor de la ansiedad, por lo que es buena idea llevar a tu pareja a comprar las cosas que necesitará cuando nazca el bebé, como por ejemplo un brasier posparto y ropa que facilite la lactancia [1].
En esta etapa, el médico revisará con detenimiento el vientre de la futura madre; midiendo y palpando para determinar la posición del bebé, quien bien puede ya estar con la cabeza hacia abajo. Pero no te preocupes si no es así, muchos bebés se voltean más cerca de su fecha de parto [2].
Otra cosa que el médico seguirá controlando es la presión arterial de tu pareja. Durante el embarazo, la presión arterial alta, acompañada de hinchazón de las manos y la cara y un aumento de proteínas en la orina puede indicar preeclampsia [3, 4].
En esta etapa, muchas parejas dudan en tener relaciones sexuales por miedo a cuasarle daño al bebé. Pero no es necesario que renuncies a la intimidad. Si el embarazo transcurre con normalidad, sin riesgos ni complicaciones, pueden disfrutar del sexo hasta el final del embarazo [5]. El bebé está bien protegido por el saco amniótico y los músculos uterinos [6].
Sin embargo, es entendible si tu pareja no está de humor para tener relaciones sexuales en este momento. A medida que avanzan las últimas semanas del embarazo, el tamaño de su vientre puede hacer que las relaciones sexuales sean más agotadoras que placenteras [7].




