El instinto de anidar o la urgencia por tener todo listo
No te sorprendas si tu pareja repentinamente tiene mucha energía y empieza a limpiar los pisos y organizar los armarios. Es un comportamiento común en mujeres que están próximas a dar a luz. El fenómeno se llama instinto de anidamiento porque, así como los pájaros hacen su nido para que sus crías salgan del cascarón, las mamás humanas limpian la casa y preparan todo para la inminente llegada de su bebé [1].
Se desconocen las causas exactas del instinto de anidamiento, pero lo más probable es que sea desencadenado por las hormonas [2, 3] también pudiera ser un intento inconsciente por mantener la ansiedad bajo control [4].
En cualquier caso, un estallido de energía y la necesidad de ordenar la casa poco antes del parto es perfectamente normal. Puedes hacer del instinto de anidamiento un proyecto compartido y trabajar juntos para tener todo limpio y en orden, solo asegúrate de que tu pareja no levante objetos pesados ni se suba a una silla o escalera.
En estos momentos, el cuerpo de la futura madre se está preparando para el parto. A medida que el cuello uterino se ablanda, adelgaza y dilata, el tapón de moco que cerró su abertura durante el embarazo puede comenzar a desprenderse y manchar la ropa interior o el papel higiénico con una combinación de mucosidad y sangre. Esta es una parte natural del proceso del parto, pero si no hay contracciones aún no es tiempo de ir al hospital [5, 6].
Si tu pareja nota que está desechando un líquido claro y transparente, podría ser señal de que se le rompió la fuente o membranas, lo que indica el inicio del parto (si es que aún no ha comenzado). En ese caso, debes contactar al médico lo antes posible y seguir atentamente sus instrucciones [6].




