El cerebro y funciones nerviosas se están desarrollando
El desarrollo del bebé no se detiene. Gracias a la acumulación de grasa subcutánea, el bebé se vuelve más rellenito y sus mejillas lucen lindas y redondeadas [1].
El sistema digestivo ya está formado, pero tardará un poco más en funcionar plenamente. Los pulmones no están lo suficientemente maduros como para funcionar por sí solos y estarán completamente desarrollados hasta la semana 36 [2, 3].
Continúa la maduración de la corteza cerebral del bebé y las funciones nerviosas superiores que se le relacionan. Un dato interesante es que el cerebro del bebé crece de manera desigual. En la mayoría de los fetos, el hemisferio izquierdo es más grande que el derecho [4, 5].
Si bien la capa de lubricante que protege el cuerpo del bebé se vuelve más espesa [6], la piel sigue siendo muy fina y transparente. A esta edad la piel permanece incolora y tan traslúcida que seguimos viendo los vasos sanguíneos a través de ella. La pigmentación genética de la piel comenzará en el tercer trimestre. Este proceso continuará después del nacimiento y durante todo el primer año de vida. Pero en el útero, todos los bebés suelen tener el mismo aspecto, sin importar el color de piel de sus papás [7].
Si tu pareja espera gemelos
Los bebés están bastante apretados dentro del vientre. Cada vez les resulta más difícil darse la vuelta. Si alguno de ellos no está en posición “cabeza abajo”, el médico puede comenzar a planificar una cesárea. Con el espacio tan limitado, hay pocas posibilidades de que los bebés se puedan voltear.
Lo que podemos ver en un ultrasonido
La imagen muestra la cabeza del bebé. También podemos ver su nariz, oreja y mandíbulas superior e inferior. Los arcos blancos que se ven en la cabeza son los huesos frontal y occipital. Los brazos están doblados a la altura de los codos y llevados hacia el pecho. Abajo se puede ver la columna, que parece una franja blanca. El área oscura en el pecho es el corazón.





