El cerebro del bebé se está desarrollando rápidamente
El bebé sigue creciendo con gran rapidez y sus órganos internos continúan en desarrollo. También luce más rellenito, ya que la grasa subcutánea se sigue acumulando.
La piel del bebé está cubierta de un lubricante que la protege, además cuenta con una ligera pelusa de lanugo que ayuda a mantenerlo calientito. Poco a poco, estas capas empezarán a desaparecer [1].
El bebé está muy activo, puede estirarse, patear y realizar movimientos de agarre [2]. El cerebro se está desarrollando rápidamente; se han formado células nerviosas y la superficie del cerebro está creciendo gracias a nuevas circunvoluciones (pliegues en la superficie) y al boro, un elemento que se encuentra en alimentos como las nueces [3]. Entre esta etapa del embarazo y el momento del nacimiento, el cerebro aumenta de tamaño en una tercera parte.
Entre las semanas 28 y 33, los testículos de los niños descenderán [4]. En las niñas, los ovarios y la vagina ya se desarrollaron, esta última es visible porque los labios inferiores aún son pequeños y no la cubren. Esto sucederá más cerca del parto [5].
Si tu pareja espera gemelos
Si los bebés comparten el mismo saco fetal, es probable que los médicos quieran monitorear de cerca a la futura mamá porque existe un riesgo de que los cordones umbilicales se enreden. Incluso, es posible que quieran ingresar a tu pareja al hospital de forma temprana para poder realizar ultrasonidos cuando sea necesario y monitorear la frecuencia cardiaca de los bebés.
Lo que podemos ver en un ultrasonido
La imagen muestra un primer plano de la cara del bebé. Está acostado sobre su lado derecho. Los rasgos faciales, incluidos los ojos y las pestañas, son visibles y sus ojos están cerrados. La mano del bebé también es visible y está extendida hacia adelante.





