El bebe se hace más fuerte
La piel del bebé luce arrugada, traslúcida y fina; tiene un color rojo-rosado porque podemos ver la sangre de los vasos capilares a través de ella [1].
Al mismo tiempo, el cuerpo del bebé se vuelve más redondeado. Aparecen pliegues en brazos, piernas y glúteos gracias a la acumulación de grasa subcutánea.
La frecuencia cardíaca del bebé oscila entre 120 y 160 latidos por minuto y el médico puede escucharlos con un estetoscopio obstétrico o un aparato Doppler.
En este momento, el bebé se puede considerar viable en caso de que hubiera un parto prematuro. Dar a luz en esta etapa no es lo óptimo e implica gran riesgo. Sin embargo, los bebés muy prematuros pueden llegar a sobrevivir gracias a los cuidados modernos de los hospitales obstétricos. Sus pulmones están poco desarrollados y no pueden respirar por sí solos, pero pueden estabilizarse con éxito mediante máquinas de soporte vital hasta que maduren [2].
Durante esta semana de embarazo, el cuerpo de la mamá proporciona al bebé la cantidad de calcio necesaria para el crecimiento óseo, por lo que es importante que tu pareja incluya en su dieta alimentos ricos en este mineral. La leche, el queso, las almendras y los vegetales verdes como el brócoli son excelentes fuentes. Muchas futuras mamás necesitan calcio adicional [3, 4], así que consulten al médico para saber si es necesario un suplemento especial.
El bebé necesita las semanas que quedan entre ahora y el momento en que el embarazo llegue a término para crecer y ganar la fuerza que necesita para su vida futura. Es importante que la mamá siga llevando una dieta sana y variada, y que descanse lo suficiente. Su cuerpo está trabajando a tiempo completo como fuente de nutrientes.
Si tu pareja espera gemelos
¡Los bebés ya son bastante grandes y fuertes! Ahora, tu pareja estará bajo mayor vigilancia por parte de los médicos, ya que en un embarazo múltiple el riesgo de parto prematuro es mayor. Es probable que esta semana le realicen un ultrasonido adicional para asegurarse de que todo esté bien con los bebés [5].
Lo que podemos ver en un ultrasonido
En la imagen, el bebé se encuentra acostado de lado; la cabeza se puede ver a la derecha. El área oscura en el centro es el cuerpo calloso, un plexo de fibras nerviosas que divide la corteza cerebral en el hemisferio izquierdo y derecho.
Se ve una mano que se acerca a la boca. Lo más probable es que el bebé quiera chuparse un dedo. La mano está cerrada en un puño.
La mancha oscura en el área del pecho es el corazón y el arco más claro, ubicado justo debajo, es la curva de la columna.





