Entre las 11 y las 14 semanas de embarazo, te realizarán un ultrasonido (también llamado ecografía), como parte de la atención de rutina; el mismo determinará si el bebé se está desarrollando como se espera y detectará cualquier signo de anomalía.
¿Qué es exactamente una ecografía?
Durante una ecografía se evalúa el útero para asegurarse de que no haya problemas que puedan interferir con tu embarazo. Al mismo tiempo, tu médico buscará signos de anomalías cromosómicas en el bebé, la frecuencia con la que late su corazón, el tamaño de su cabeza y la longitud de sus huesos. Se mide el grosor del pliegue de la nuca, el tejido en la parte posterior del cuello del bebé, para determinar el riesgo de síndrome de Down. Si tu médico tiene alguna duda, hará que te sometas a exámenes adicionales [1].
¿Por qué se realiza el cribado en este momento?
A las 11 semanas, es más sencillo confirmar la duración del embarazo y determinar si vas a tener gemelos. También es el mejor momento para considerar los signos externos de anomalías cromosómicas, si las llega haber. Antes de la semana 10, el bebé aún es demasiado pequeño y después de la semana 14, tiene opciones y exámenes limitados, si algo parece anormal [2, 3].
Me dieron una referencia para un ultrasonido fuera del consultorio de mi médico. ¿Significa esto que algo anda mal?
De ningún modo. El cribado del primer trimestre siempre lo realizan especialistas con cierto equipo. No todos los consultorios de obstetricia y ginecología están equipadas para realizar ecografías detalladas de manera interna.
¿Necesito prepararme para el procedimiento?
La ecografía del primer trimestre no requiere una preparación especial. Tu médico puede recomendarte que no comas ciertos alimentos, como los que causan gases. En ocasiones, tu médico puede recomendarte que bebas más agua de lo habitual [3].
¿Debería hacerme una ecografía 3D?
Desde su invención hace más de 20 años, la cuestión de la ecografía 3D sigue siendo controvertida. Tal procedimiento no ofrece ninguna ventaja médica, en particular teniendo en cuenta que la mayoría de los especialistas reciben una formación especial sólo en 2D. Por otro lado, tampoco hay evidencia de daño por escaneo 3D [4].





