Durmiendo y creciendo
El cerebro de tu bebé está muy cerca de completar su formación [1]. Sus pupilas cambian de tamaño dependiendo la luz y sus huesos se fortalecen. El cráneo permanece blando, ya que las placas craneales aún no se han fusionado [1], lo que hace posible que tu bebé pase por el canal del parto [1, 2, 3].
Cuando nazca tu bebé, notarás que algunas partes de su cabeza son muy suaves. Estas áreas no osificadas de la bóveda craneal se denominan fontanelas [1], las cuales permiten que el cráneo permanezca flexible a medida que crece el cerebro [4].
A medida que madura el sistema nervioso central, tu bebé desarrolla ciclos de actividad y descanso. En el útero, tu bebé pasa la mayor parte del tiempo en sueño REM, lo cual es importante para la formación de reflejos. Durante el sueño REM, sus ojos realizan movimientos rítmicos rápidos. A partir de la semana 33, se puede detectar otro tipo de sueño y, durante el mismo, los ojos se mueven a un ritmo más lento. Ambas fases del sueño se caracterizan por una actividad eléctrica específica en el cerebro, que puede examinarse mediante un electroencefalograma (EEG).
Si estás esperando gemelos
Incluso si el trabajo de parto comienza hoy, no te asustes. Según los estándares de la OMS, los bebés que nacen después de las 32 semanas se consideran solo marginalmente prematuros. Es posible que ni siquiera necesiten atención médica especial.
¿Qué se puede ver en la ecografía/ultrasonido?
En la foto, un bebé yace con el costado derecho hacia la pantalla del ecógrafo para dar una vista de cerca de su perfil. Puedes ver los contornos de la frente y la barbilla. A la derecha, el brazo del bebé está doblado por el codo y se ven la palma y las falanges de los dedos. En el momento en que se tomó la fotografía, es probable que el bebé se estuviera chupando el pulgar.



