Desarrolla el gusto de tu bebé
En este momento, tu bebé está casi listo para nacer. Todos sus sentidos (vista, oído, tacto, olfato y gusto) están activos. El desarrollo del gusto y el olfato comienza en el útero. Al nacer, los bebés tragan líquido amniótico, el cual se aromatiza con lo que tu comes. Algunos sabores se vuelven familiares incluso antes del nacimiento e influyen en la formación de las preferencias culinarias en la infancia [1] y, es probable, que a lo largo de la vida [2].
Los sabores más memorables son el alcohol, además de la zanahoria, el apio, el anís, el comino, el ajo y la menta. En menor medida, el brócoli y el betabel [1, 3]. Si comes vegetales aromáticos ahora y continúas después de dar a luz, el bebé reaccionará ante ellos de forma favorable durante la lactancia, ya que el sabor y el olor de tu leche le serán familiares.
Los experimentos han demostrado que esto puede ayudar con la introducción de la alimentación complementaria después de los seis meses. En uno de los ensayos clínicos, las madres que comieron zanahorias y bebieron jugo de zanahoria en las últimas semanas del embarazo y en el primer mes de amamantamiento, agregaron jugo de zanahoria a los cereales al presentar a sus bebés sus primeros alimentos. Los bebés se adaptaron bien al nuevo plato [3].
Por otro lado, existe la creencia de que las sustancias aromáticas como las especias en la dieta de la madre facilitan el destete [2]. Si durante el embarazo a menudo comiste alimentos aromáticos como el ajo o el curry, agregarlos a la comida de tu bebé puede ayudar a tu hijo a conectarse con el mundo exterior. Debes tener presente que algo estable y familiar, no sólo depende de ti, sino también de lo de afuera.
¿Cuáles serán el olor y el sabor familiares para tu bebé?



