¿Cuáles son las contracciones de Braxton Hicks?
Las contracciones de entrenamiento, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, pueden comenzar en algún momento después de las 20 semanas. Todas las tienen, pero no todas las notan. La principal diferencia entre estas contracciones de entrenamiento y las contracciones reales, es que las Braxton Hicks no hace que el cuello uterino se abra. En otras palabras, este tipo de contracciones no significa que se encuentre en trabajo de parto [1]. Es más, nadie sabe con certeza por qué ocurren estas contracciones.
¿Cómo puedes distinguir las contracciones de Braxton Hicks de las reales?
A diferencia de las contracciones reales, que duran entre 30 y 70 segundos y que se repiten a intervalos regulares; las contracciones de entrenamiento suelen ser raras e irregulares [2]. Asimismo, su frecuencia no aumenta con el tiempo.
Además, en comparación, son indoloras: durante las contracciones de Braxton Hicks, es posible que sienta algunas molestias en el abdomen, pero nada más. En cambio, ya en el trabajo de parto, el dolor por contracción es mucho más intenso y afecta al abdomen y la zona lumbar. De esta manera, las contracciones del entrenamiento a menudo se detienen por completo si cambia de posición, descansa o bebe agua; pero las contracciones de la labor de parto terminan sólo después de culminar el alumbramiento.






