¿Cómo va el trabajo de parto?
Cuando lleves a tu pareja al hospital y la dejes en manos del equipo médico, tu única tarea será apoyarla y esperar. Pero, ¿qué le está pasando realmente a ella durante el parto?
El cuello uterino se abre
Para cuando la mujer embarazada llega al hospital, sus contracciones son frecuentes y dolorosas y usualmente ya se le reventó la fuente (aunque no siempre). Todo esto indica que la fase activa del parto ha comenzado. En estos momentos, el cuello uterino puede haberse dilatado hasta seis centímetros. El alumbramiento ocurre cuando el cuello uterino tiene una dilatación de 10 centímetros [1].
Es hora de empujar
Una vez que el cuello uterino esté completamente dilatado, las contracciones alcanzarán su punto más alto y ayudarán a mover al bebé a través del canal de alumbramiento. Las contracciones llegarán solas, pero el equipo médico le pedirá a tu pareja que siga su ritmo y empuje para ayudar en el proceso de expulsión. La duración de la fase en la que se empuja puede ser diferente para cada mujer. Por lo general, se necesita un empujón final y continuo para que la cabeza del bebé corone y los empujones posteriores ayudarán a que salga el resto del cuerpo. Una vez que se despejan las vías respiratorias del bebé, la enfermera, la partera o el médico generalmente colocan al recién nacido sobre el pecho de la madre [2], ya sea antes o después de cortar el cordón umbilical. Muchos hospitales permiten que el padre sea quien corte el cordón umbilical.
Expulsión de la placenta
Después de unos minutos, una serie de contracciones más ligeras ayudarán a expulsar la placenta. Esto puede tardar entre cinco y treinta minutos y el equipo médico procederá a comprobar que la placenta esté completa y que no haya quedado ningún rastro en el útero [1].






