Diabetes, hipertensión y pielonefritis gestacionales, preclamsia y muchas de las enfermedades que se llegan a desarrollar durante el embarazo; se pueden estabilizar por medio de una dieta nutritiva. La nutrición quizás sea el único factor controlable en el desarrollo de tales padecimientos; y si bien, no podemos cambiar nuestra genética, sí tenemos control sobre lo que comemos.
¿Existen dietas terapéuticas para las enfermedades experimentadas durante el embarazo?
La dieta no curará una enfermedad como la diabetes gestacional una vez que se haya desarrollado; no obstante, los buenos hábitos alimenticios pueden retrasar su aparición o ralentizar su desarrollo, lo que ayudará a prevenir complicaciones y dar a luz en el tiempo adecuado. Incluso si la diabetes y la hipertensión no se pueden prevenir, es posible minimizar sus complicaciones [1, 2].
¿Por qué no puedo seguir una dieta equilibrada como lo hacía antes del embarazo?
Todas las enfermedades que son de “naturaleza gestacional" se desarrollan durante la segunda mitad del embarazo, cuando se acumula una masa crítica de cambios [3] :
La tasa de filtración en los riñones aumenta entre 50 y 80%. Debido a esto, los riñones crecen de tamaño y eliminan la glucosa de manera más activa; lo que puede provocar el desarrollo de pielonefritis y diabetes.
El volumen de plasma sanguíneo se acrecienta en un 50%. Primero, crea una mayor carga en los vasos (es decir, la presión aumenta); y, en segundo lugar, el porcentaje de hemoglobina en la sangre disminuye (lo que significa que se desarrolla anemia).
El estómago se mueve hacia arriba y es comprimido por el útero en crecimiento. Como resultado, los procesos digestivos se interrumpen y, con ello, se produce acidez, estreñimiento y la absorción de nutrientes se ralentiza.
Solo una dieta equilibrada puede compensar con seguridad estos cambios. Sin embargo, el aumento del estrés en el cuerpo significa que un equilibrio durante el embarazo es diferente de una dieta equilibrada antes de la gestación.
¿Cómo debo cambiar mi dieta?
Aquí te compartimos algunas pautas para una alimentación saludable durante el embarazo:
evita la deshidratación: tus riñones están trabajando muy duro en este momento, así que mantenerte hidratada les ayuda a hacer su trabajo;
come alimentos que contengan hierro o toma suplementos, para que la hemoglobina no disminuya;
cambia a comidas fraccionadas; es decir, comer comidas más pequeñas con más frecuencia, para que el estómago pueda acomodar y digerir todo lo necesario.
Para reducir la presión arterial, se promueve mucho la dieta DASH (Enfoques dietéticos para detener la hipertensión), la cual se ha adaptado, con especial atención, para mujeres embarazadas y se llama Mama-DASH [4].
¿Qué es la dieta Mama-DASH?
La idea detrás de la dieta DASH es reducir la cantidad de grasas animales y, si es posible, abandonar por completo los dulces y la carne procesada (salchichas, embutidos, hamburguesas procesadas).
En su lugar, obtén tu proteína de:
pescado y aves sin piel;
carne magra;
productos lácteos bajos en grasa;
proteínas vegetales (principalmente legumbres).
Las fuentes saludables de carbohidratos incluyen:
cereales integrales;
pan integral;
frutas y vegetales;
productos lácteos bajos en grasa (sí, se incluyen en ambos grupos).
Puedes utilizar pequeñas cantidades de aceite vegetal.
Por último, las tres reglas básicas para permanecer saludable durante tu embarazo son: comer comidas pequeñas con frecuencia, beber más líquidos y tomar hierro si es necesario. Los estudios han demostrado que mama-DASH, por extraño que parezca, no afecta la hipertensión gestacional, pero reduce la probabilidad de cesárea, diabetes gestacional [2] y preclamsia grave [5].






