"¡Lo sabía! ¡Está escrito por toda la cara!" No es inusual que un amigo cercano o un miembro de la familia diga algo como esto cuando le dices que estás embarazada. Puede que le estés dando palmadas en la espalda por ser súper observadores; pero, ¿cómo podrían saberlo con exactitud? Podría haber sido uno o más de estos signos faciales.
1. Hinchazón
¡El embarazo aumenta la cantidad de líquido en tu cuerpo entre 5.5 y 7.5 litros! Por eso, no es de extrañar que luzcas un poco hinchada [1]. Los signos comunes son nuevas bolsas debajo de los ojos y una nariz agrandada a medida que los vasos sanguíneos se dilatan (lo que también da esa irritante congestión).
Con hinchazón y distensión abdominal, es importante descartar cualquier enfermedad renal y detectar una posible preclamsia. Siempre que no existan problemas de salud reales, podemos abordar la estética, ¡no hay inconveniente! Asegúrate de levantarte temprano (antes de las 8:00 am), para que tu sistema linfático funcione de forma normal. Asimismo, puedes frotar con calma un cubo de hielo sobre las áreas muy inflamadas para reducir la hinchazón.
2. Pigmentación
Es común desarrollar nuevas manchas oscuras alrededor de los ojos, los labios y la nariz durante el embarazo. Las hormonas hacen que la piel sea más sensible de lo habitual al sol, y esos rayos ultravioleta desencadenan esta pigmentación más oscura e irregular [2].
El cloasma, como se le conoce, es difícil de tratar, por lo que la prevención es clave. En un experimento en el que participaron 200 mujeres marroquíes embarazadas, sólo el 2,5% de ellas desarrolló cloasma al usar protector solar (frente a un promedio de control del 53%) [3]. De esta manera, es seguro y recomendable usar protector solar durante el embarazo. Las únicas excepciones son en casos de alergias o dermatitis. Asimismo, se recomiendan las barreras físicas, como ropa que cubra por completo la piel, sombreros que protejan el rostro de la luz solar y mantenerse a la sombra.
Y cuando se trata de esa línea oscura que por lo común aparece en su abdomen durante el embarazo, también desaparecerá, junto con los pezones oscurecidos, por sí sola después del parto.
3. Sequedad e irritación de labios
Otro signo físico del embarazo es la queilitis. Con la queilitis, la línea de los labios y las comisuras de la boca se agrietan y se secan, incluso duelen. Esto sucede porque tu piel es muy sensible o, en ocasiones, puede deberse a una deficiencia de nutrientes (en especial de hierro) [4]. Los dermatólogos recomiendan consumir una dieta rica en vitaminas, minerales y grasas poliinsaturadas. Algunos fabricantes de productos para el cuidado de la piel incluso fabrican bálsamos labiales específicos para la queilitis. Este bálsamo es mejor aplicarlo con la yema del dedo para evitar estirar aún más la piel.






