Es importante que incluso antes del nacimiento del bebé, prepares tu hogar para el más nuevo y lindo miembro de la familia. La mayoría de las veces, puedes arreglártelas con pequeñas compras y algunas reutilizaciones.
Lugar para un moisés o cuna
Aunque tengas una habitación separada especial para el bebé, lo más seguro es que en el primer año de vida duerma en tu recámara y es importante encontrar el lugar adecuado para su cuna. Debes evitar que al bebé le lleguen corrientes de aire y luz solar directa. También debes evitar que el bebé quede cerca de radiadores u otras fuentes de calor, ya que es importante que un recién nacido no se sobrecaliente.
Es una buena idea mantener la cuna alejada de puertas, enchufes y cables, y más cerca de la cama de los padres. Por razones de seguridad, nunca cuelgues marcos pesados o estantería sobre la cuna.
Una pequeña lámpara de cabecera con un atenuador también puede ser útil para las tomas nocturnas de los primeros meses.
Hora de dormir
Los recién nacidos a menudo confunden el día con la noche. Para que el bebé duerma bien, vale la pena colgar cortinas opacas en las ventanas. Esto les ayudará a ustedes y al bebé a dormir más tarde en la mañana y a tomar una buena siesta durante el día.
La temperatura óptima en la habitación donde duerme el bebé debe ser de unos 20 a 22° C (68 a 72 ° F). El nivel de humedad ideal es del 50 al 60 por ciento. Es especialmente importante mantener estos indicadores en invierno cuando hagas uso de calefacción o calentadores.
Otros muebles para un recién nacido
Puedes elegir un cambiador en función del espacio que tengas. Resulta muy práctico conseguir un cambiador/tocador para el cuarto del bebé; puedes utilizar los estantes y cajones para ropa, pañales, mantas y productos de cuidado.
Si el espacio es limitado, puedes adaptar convertir una mesa existente en cambiador, como la orilla de una cómoda, con una colchoneta especial. Pero toma en cuenta la altura; lo usarás todos los días, varias veces al día y nadie necesita el estrés adicional del dolor de espalda. Otra manera de cuidar tu espalda es evitar acostumbrarte a cambiar siempre al bebé sobre tu cama o en un sofá.
Espacio seguro
En los primeros meses de vida, un bebé no puede moverse mucho. Pero el tiempo vuela, y antes de que te des cuenta, el bebé se arrastrará, empezará a gatear y sí ¡hará sus primeras travesuras! Es importante tomarse un momento antes de que el bebé se mueva mucho para averiguar qué necesitarás para protegerlo. Consigue molduras para las esquinas de las mesas, abrazaderas para asegurar cajones y ventanas, cerraduras para gabinetes y cubiertas para enchufes eléctricos.





