Es difícil trabajar al 100% durante el embarazo, por lo que tarde o temprano tendrás que informar a tu empresa y compañeros de trabajo sobre tu embarazo.
La legislación laboral de cada país suele proteger a las mujeres embarazadas, pero está claro que las relaciones en el trabajo no se limitan a las leyes y descripciones de puestos. Además de que un embarazo puede ser un tema delicado para un patrón.
¿Cuándo es el mejor momento para hablar sobre el embarazo?
Todo depende del ambiente de tu equipo de trabajo y de la cultura laboral. Si sabes que en el trabajo apoyan a las mujeres embarazadas, puedes anunciar tus novedades al final del primer trimestre. Cuando no estés segura de la reacción que tendrán tus colegas y tus jefes, puede ser mejor esperar.
En cualquier caso, lo mejor es no iniciar esta conversación hasta que hayas pasado la primera prueba. Por otro lado, no esperes demasiado: intenta dar la noticia antes de que tu barriga se note. De lo contrario, si tienes compañeros chismosos en el trabajo, es posible que empiecen a discutir las posibilidades a tus espaldas; y esto siempre será incómodo [1].
¿Quién debería ser el primero en saberlo: el jefe o los compañeros?
Es una buena idea decírselo a tu jefe primero para evitar que se entere por medio de otro colega. Por supuesto, existen diferentes situaciones. Bien puedes decidir esperar para contarle a tu jefe sobre tu embarazo. En ese caso, necesitas la ayuda de un colega si no te sientes bien o tienes que faltar al trabajo para una cita con el médico [1].
¿Cómo decírselo al jefe?
Programa una cita con anticipación; ya que este tipo de conversación no debería suceder de manera apresurada. Anota cualquier tema que pueda requerir discusión para que no te olvides de lo que quieres hablar.
Lee muy bien los beneficios de tu empresa y comprende las leyes laborales antes de hablar con tu jefe. Durante el embarazo, tienes derecho a ciertos beneficios, por lo que es importante saber cuáles son. Recuerda, no hay necesidad de disculparte cuando le digas a tu jefe, no hay nada de malo en quedar embarazada.
¿Qué pasa si no estoy segura de volver a trabajar después del nacimiento de mi bebé?
Vale la pena hablar de ello sólo si estás 100% segura. En caso de duda, di que volverás. Puedes sentir que esto no es justo; pero recuerda que cuando alguien está buscando un nuevo trabajo, no habla de renunciar hasta que haya asegurado su nuevo empleo. La situación es la misma aquí. Muchas cosas cambian después del nacimiento de un bebé: es posible que desees o no regresar al trabajo [1].
¿Y si mi jefe se enoja?
Por desgracia, esto puede suceder. Trata de mantener la calma. Si tu superior amenaza con despedirte, comunícate con el departamento de recursos humanos y, si esto no ayuda, comunícate con un abogado: la ley está de tu lado.
Temo perder mi carrera o que mis colegas piensen mal de mí si tienen que cubrir parte de mi trabajo mientras estoy fuera. Éstas son preocupaciones naturales, pero no te encuentras sola en esto. No obstante, en el trabajo como en la vida en general, es imposible complacer a todo el mundo. El embarazo y la maternidad son tu elección, y tienes todo el derecho a ello.
Muchas mujeres temen ser juzgadas en el trabajo, pero a menudo esta reacción es un reflejo de los propios problemas y experiencias dolorosas de las personas. Sé fiel a ti misma y no te preocupes por lo que piensen los demás [1].






