Durante el embarazo, el útero en crecimiento presiona la vejiga, lo que en sí mismo puede hacer que tengas que ir al baño con más frecuencia. El tracto urinario también se relaja y se dilata, por lo que existe una mayor posibilidad de que entren bacterias. Si agregas el hecho de que las hormonas también pueden aumentar la sensibilidad, no resulta raro que parezca que te la pasas en el baño. La necesidad urgente de orinar no es necesariamente un signo de una infección del tracto urinario (ITU) o cistitis, pero no dejes de tener en cuenta lo siguiente:
¿Qué causa la cistitis en mujeres embarazadas?
Las infecciones del tracto urinario no son infrecuentes en las mujeres embarazadas, y aproximadamente el 2% de ellas desarrollan cistitis aguda, principalmente debido al hecho de que el útero presiona la vejiga, haciendo más difícil vaciarla. Cuanto más tiempo permanezca la orina en la vejiga, más se irritan sus paredes, lo que provocará inflamación, ardor y ganas frecuentes de orinar. Además, durante el embarazo, la orina tiende a transportar más azúcar, proteínas y hormonas, lo que la convierte en un caldo de cultivo para las bacterias [1].
El 15% de los embarazos se desarrollan en el contexto de una bacteriuria asintomática; una infección del tracto urinario que realmente no se siente. La mayoría de las veces se detecta en análisis de orina y en su caso, por lo general se prescriben antibióticos , incluso si la madre no ha percibido que tiene una infección. Si la bacteriuria no se trata, se puede desarrollar uretritis, cistitis aguda e incluso pielonefritis (una inflamación de los riñones). Y con esto, podría haber un mayor riesgo de parto prematuro [2].
¿Cuáles son los síntomas de la cistitis durante el embarazo?
El problema es que los síntomas de una cistitis leve son muy similares a los del propio embarazo [1]:
micción frecuente;
ganas muy fuertes de orinar (difícil de contener);
repetidos viajes nocturnos al baño.
Para estar segura, siempre informa a tu médico acerca de cualquiera de estos síntomas y hazte un análisis de orina para detectar cualquier posible infección.
Los siguientes signos indican con precisión que existe una infección e inflamación y debes acudir a tu médico lo antes posible para evitar cualquier complicación:
sensación de ardor al orinar;
dolor arriba del pubis;
orina turbia;
sangre en la orina.
La fiebre podría ser una señal de que la infección ha llegado a los riñones, lo que requiere de intervención médica inmediata y posiblemente una hospitalización [3].
¿Qué debo hacer si me diagnostican con cistitis?
Por lo general, tu médico te recetará un antibiótico [1, 3]. Si tu condición empeora o si desarrollas infecciones urinarias más de tres veces durante el embarazo, lo más probable es que te prescriban un protocolo más estricto que puede incluir la toma diaria de antibióticos en dosis bajas, después de una tercera infección [1]. El tratamiento para las infecciones del tracto urinario durante el embarazo es eficaz y tu médico te recetará medicamentos seguros para tu bebé.






