Las mujeres embarazadas les han cantado a sus bebés en su vientre desde la antigüedad, lo cual es bastante bueno para el bebé y la mamá. Aquí está la ciencia detrás de tus canciones.
Las canciones ayudan al bebé a relajarse
El bebé comienza a oír mucho antes de nacer [1]. Los sonidos llegan al útero de manera amortiguada, pero la criatura con seguridad oirá el silbido del tren o la alarma del coche; y estos sonidos ásperos pueden ser aterradores: los bebés pueden temblar, patear o sacudir los brazos y las piernas; además de que su corazón se acelera [2].
Para calmar a tu bebé, le puedes cantar. Los sonidos agradables calman a los bebés y disminuyen su frecuencia cardíaca [3]. También puedes escuchar música ligera; sin embargo, que escuche tu voz será lo más relajante para el bebé. Las investigaciones muestran que la voz de la madre penetra el líquido amniótico mejor que otros sonidos [4]. Debido a que las ondas sonoras de la voz de la madre viajan hacia el bebé por medio de vibraciones, a través de huesos y tejidos, las vibraciones penetran en todo su cuerpecito, relajándolo.
Las canciones fortalecen el vínculo emocional entre mamá y bebé
Cuanto más a menudo escuche el bebé la voz de la madre, mejor la recordará. Después del nacimiento, el bebé incluso reconocerá las canciones que le cantaste cuando estabas embarazada y, desde el segundo día de su vida, disfrutará más de tu voz [4]. Asimismo, escuchar sonidos familiares ayudará a tu bebé a calmarse, a dejar de llorar y a quedarse dormido; por lo que te resultará más fácil tranquilizarlo [5].
¿Qué canción deberías elegir?
Cualquier canción servirá: una canción de cuna o una canción pop en la radio. Lo principal es que te guste la canción; porque si te obligas a cantar una canción que no te gusta, las hormonas del estrés pueden transmitirse al bebé a través de la placenta y, en este caso, no se logrará el efecto deseado [6].
¿Con qué frecuencia deberías cantar?
Tan a menudo como quieras, pero es una buena idea cantar siempre la misma canción; ya que, de esta forma, tu bebé logrará reconocerla. Asimismo, tararea la misma canción después del nacimiento. Conviértelo en tu herramienta secreta cuando necesites calmar a tu bebé durante momentos estresantes, como en el automóvil o en el consultorio del médico.
¿Qué pasa si no puedo cantar o no me gusta cantar?
A tu bebé le encantará tu voz, sin importar cómo suene; pero si no te gusta cantar, puedes recitar un poema con un patrón melódico claro, pues el efecto será similar.






