Cambios de postura
En la semana actual de embarazo, la parte inferior del útero y el nivel del ombligo se encuentran alineados. El abdomen se redondea aún más, la cintura prácticamente desaparece, la piel de la pared abdominal anterior se estira y la fosa umbilical se aplana. La pigmentación de la línea media del abdomen se hace más notable. A veces, desde la articulación púbica hasta el ombligo, el vello comienza a crecer; no te preocupes, ese vello no deseado se caerá después del parto [1].
Los cambios en la forma y posición del abdomen provocan que se modifique el centro de gravedad del cuerpo de la embarazada, lo que a su vez genera alteraciones en su postura. Los hombros de las futuras madres pueden descansar más de lo normal, y el estómago y la pelvis sobresalen. Esta postura crea una mayor carga en la columna vertebral, lo que puede producir dolores de tirón en la espalda. Además, el dolor puede ser más probable si hay un aumento significativo de peso.
Asimismo, las glándulas mamarias se vuelven pesadas, lo que hace necesario reemplazar el sostén viejo por uno nuevo y más grande. Al elegir la ropa interior, se recomiendan productos hechos de fibras naturales. Las costuras deben ser planas y no adyacentes al pezón, y las correas deben ser anchas para sostener bien el pecho.
Si estás esperando gemelos
Los movimientos de los bebés, especialmente durante la noche, pueden interferir con tu sueño. Por lo tanto, vale la pena considerar adquirir almohadas especiales para el embarazo antes que otras mamás.
Flujo vaginal
Si te han diagnosticado placenta previa, la presión del bebé en crecimiento sobre la placenta en la parte frontal del útero puede causar sangrado. Incluso con una descarga roja por mínima que sea, debes buscar atención médica lo antes posible.
Pruebas y exámenes
Se acerca el momento de una ecografía planificada para el segundo trimestre, durante la cual existe la posibilidad de ver el género del bebé.
Brewer S. The Pregnant Body Book. Dorling Kindersley Publishing Staff, 2012, pp. 134 - 135.





