Permítete descansar
En la mayoría de las culturas tradicionales, una nueva madre no debe hacer nada más que descansar y amamantar durante tres a seis semanas [1]. A menudo, alimentos y bebidas especiales y preparados para ayudar con la recuperación de la mamá.
El significado psicosocial de estos rituales y costumbres es importante: a medida que la mujer pasa a su nuevo papel de madre madre y cuida de su bebé, necesita algún tiempo de atención especial [1].
Cuanto más fuerte sea el apoyo, menor será la probabilidad de que se desarrolle depresión posparto. Un estudio ha señalado que las mujeres mayores de 30 años, con más confianza en sí mismas en su papel de madre, tienen menos riesgo de depresión [2]. La capacidad de delegar responsabilidades es muy útil.
Por eso, no dudes en pedir y aceptar la ayuda de tu pareja, familiares y amigos. Quítate la mayor cantidad posible de tareas domésticas, duerme cuando el bebé duerma. La falta de sueño es uno de los principales factores de la depresión posparto [2]. Si estás amamantando durante la noche [3], entonces simplemente es necesario dormir durante el día.
La lactancia materna exclusiva también se considera un factor protector contra la depresión [2].





